Corfo adjudicó un total de US$ 10 millones a dos iniciativas empresariales en la Región del Biobío, lideradas por Marítima Valparaíso (MarVal) y Fosfoquim. La operación tiene como objetivo generar una demanda industrial escalable de 1.300 toneladas de hidrógeno verde (H2V) por año.
Los fondos, que provienen de la cláusula de aporte a I+D del contrato de Corfo con SQM Salar, cubrirán aproximadamente 52% del costo total de los proyectos, lo que implica un movimiento de capitales público-privado, cercano a los US$ 19,2 millones a ejecutarse en un plazo máximo de seis años.
Para el vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente, la estrategia apunta a la reducción del riesgo financiero y tecnológico. “El apoyo busca acelerar el uso del hidrógeno verde, facilitar alianzas industriales y validar demanda en dos sectores complementarios”, señaló, destacando el fortalecimiento de la oferta tecnológica local.
La adjudicación de estos recursos se alinea con el Plan de Fortalecimiento Industrial del Biobío. Según las autoridades de Economía y Energía, la región presenta ventajas competitivas únicas para esta industria incipiente gracias a su infraestructura instalada, lo que facilita la creación de "anillos industriales" donde la oferta y la demanda de H2V se encuentran geográficamente cerca, optimizando la estructura de costos.
La apuesta logística
El primer proyecto adjudicado, el "HyLog – Biobío: Zero Emissions Transport", es liderado por MarVal y tendrá un cofinanciamiento de US$ 5 millones, que representan más del 53%.
A través de esta iniciativa, que tiene como socio estratégico a la Universidad de Concepción, se habilitará una estación de repostaje industrial (Hydrogen Refueling Station o HRS) con capacidad para dispensar hasta 350 toneladas anuales, diseñadas para abastecer camiones con una autonomía de 700 kilómetros.
Desde una perspectiva de negocios, este proyecto busca validar la curva de aprendizaje territorial, estableciendo estándares de costos y seguridad operativa que permitan replicar el modelo en otras cadenas logísticas del país.
Insumos verdes
La segunda iniciativa que recibirá los US$ 5 millones restantes, es liderada por Fosfoquim en Talcahuano e impactará en la cadena de suministro de las industrias minera y celulosa. En este caso, el aporte de Corfo se traduce en poco más del 50% de la inversión total del proyecto.
Con el apoyo de Occidental Chemical Chile y Eka Chile, integrará cerca de 1.000 toneladas anuales de H2V para la producción de reactivos químicos sostenibles. El plan de negocios contempla el inicio de operaciones en dos años, buscando sustituir insumos fósiles por alternativas de baja huella de carbono y mejorar sus certificaciones ambientales en mercados internacionales.