El sábado pasado, el empresario Eduardo Fernández León convocó a autoridades de Santo Domingo para presentar el hallazgo más reciente del Parque Tricao. El lugar, bautizado como “El Milagro”, consiste en un muro de agua que permaneció oculto durante años y que fue descubierto por los equipos de mantenimiento mientras limpiaban los cerros del sector. La formación estaba cubierta por zarzamoras, lo que impedía notar su existencia dentro del predio.
Durante la ceremonia, que contó con la música del conjunto austríaco Beija-flor String Quartet, el empresario chileno recordó los orígenes del proyecto que inició junto a su socio Stuart Moore. “Yo crecí en estos campos; conozco sus olores, sus ciclos y su silencio”, partió diciendo.
En su discurso, Fernández León afirmó que “Tricao nació de un ‘clic’, de una corazonada al ver esta naturaleza dormida” y que lo que comenzó como un deseo de revitalizar el paisaje para su entorno cercano se transformó en una “misión de vida”.
Sobre el nuevo hito, el ex accionista de Banmédica detalló que el muro de agua estuvo “ahogado, sepultado bajo metros de zarzamora” hasta que el trabajo de limpieza permitió que la roca volviera a “respirar”. “Es, verdaderamente, un milagro ver cómo la tierra logra recuperarse cuando le damos una oportunidad. Nos demuestra que la naturaleza es resiliente”, señaló el empresario.
Y agregó: “(Este es) un lugar que me llena de paz y que espero que mis nietos continúen cuidando con la misma pasión. Ver a miles de niños y familias recorriendo estos senderos me confirma que el esfuerzo ha valido la pena”.
“’El Milagro’ no es solo agua y piedra; es un símbolo de esperanza. Nos enseña que nunca es tarde para recuperar lo que parece perdido, que con paciencia y respeto podemos sanar nuestro entorno”, sentenció.
Para Nicolás Vicuña, director ejecutivo de la Fundación Parque Tricao, este espacio refuerza la recuperación del paisaje en las 100 hectáreas de la reserva, sumándose a atractivos como el Aviario y el Humedal Giverny.