“Los padres son los motores de cambio en cualquier comunidad”. Con esa convicción, la psicóloga organizacional australiana, Jenna McWilliam, lidera Triple P International, organización detrás de uno de los programas de crianza más efectivos y estudiados del mundo: Triple P (Programa de Parentalidad Positiva).
Desde su rol como codirectora ejecutiva, McWilliam dirige el programa y su implementación a nivel global. Su objetivo es llevar la investigación científica a las familias de manera accesible y sin estigmas. Tras décadas de estudio, la evidencia demuestra que Triple P ha aportado a la reducción del maltrato infantil, mejoras en la salud mental de padres y madres y en la calidad de sus interacciones con hijos/as; y ha reducido el riesgo de conductas antisociales en niños/as.
A mediados de diciembre, McWilliam aterrizó esa mirada en Chile y asistió al Seminario Internacional Crianza Positiva: Desafíos y Oportunidades en Chile. El encuentro reunió a diversas autoridades -como la subsecretaria de Prevención del Delito, Carolina Leitao, y la subsecretaria de la Niñez, Verónica Silva-, y a otros a actores relevantes en el mundo de la infancia para abordar desafíos en la materia.
Días antes del seminario -y luego, por correo-, la australiana conversó con DF MAS sobre el éxito de Triple T, ahondó en los desafíos que enfrentan los padres de hoy; y dio algunos tips para disfrutar el viaje de criar niños/as. Aquí, algunas de sus reflexiones.
Los motivos del éxito
El programa Triple P fue fundado a fines de los años ‘70 por el académico de la Universidad de Queensland, Matt Sanders, quien intentó idear un programa basado en evidencia para enseñar habilidades de crianza y manejo de la conducta de niños en familias. Cuatro décadas después, el programa ha sido avalado por diferentes estudios científicos y ha sido implementado en 35 países de todo el mundo, siendo traducido a 23 idiomas.
¿Qué lo hace tan popular? McWilliam afirma que “Triple P está diseñado para poder satisfacer distintas necesidades de los padres: para los que necesitan poco, mediano y mucho apoyo”. Funciona así: junto a gobiernos y organizaciones, el programa ofrece diferentes niveles de ayuda a los padres, que van desde seminarios breves, sesiones individuales de 15-30 minutos entre coaches y padres -por teléfono o presencial-, hasta metodologías de autoayuda con un cuadernillo de trabajo, grupos de discusión entre padres e intervenciones personalizadas de mayor duración.
Todo esto, precisa McWilliam, sobre la base de los conceptos “suficiencia mínima” y “autorregulación’”. Sobre el primero, explica, “nosotros brindamos a los padres un apoyo preciso, que no dura, por ejemplo, 18 semanas, sino que les entregamos datos y tips para que puedan utilizarlos según su propio contexto”. La autorregulación, por otro lado, “significa empoderar a los padres para que ellos puedan desarrollar capacidades. No les decimos: ‘Esto es lo que tienen que hacer’, sino que les damos herramientas para que ellos mismos puedan aportar a sus familias”.
- ¿Qué tipo de herramientas son?
- Estas incluyen principios centrales de la crianza positiva, como contar con un entorno seguro y estimulante; promover un ambiente de aprendizaje positivo; aplicar una disciplina consistente, asertiva y con límites claros; tener expectativas razonables sobre los niños y también sobre uno mismo; y cuidar el propio bienestar como madre o padre. Estos principios están respaldados por técnicas y estrategias concretas, como usar elogios descriptivos con los niños y darles instrucciones claras y calmadas.
Criar en la era digital
- Entraste a trabajar a Triple P International hace 18 años. ¿Cómo han evolucionado los desafíos que enfrentan los padres a la hora de criar a sus hijos?
- Probablemente lo más importante estos días son las redes sociales. Eso es algo que los padres están reportando como el principal desafío que tienen los niños, y también es algo que se expande en todo rango etario. Yo tengo un niño de 4 años y estoy constantemente pensando: “Hay una televisión allá, otra pantalla por aquí, la tele está sonando cerca de mi hijo… ¿Va eso a arruinar su vida? (ríe)”. Pero hay que atenerse a la idea de que la vida de los niños ahora es diferente y tratar de sacar lo mejor que podamos desde nuestra experiencia para lograr que nuestras relaciones sean exitosas.
Consultada, la experta entrega tres “tips”: Uno, mostrar interés: “conversar con los niños, observar lo que están haciendo y preguntarles, por ejemplo, las reglas de su juego, los programas que ven y los amigos con los que interactúan”. Dos, chequear si el contenido que ven es apropiado: “tómate un tiempo para conversar sobre lo que están viendo, pero de manera relajada y evitando interrogarlos con demasiadas preguntas. Elogiarlos cuando toman buenas decisiones y plantearles que siempre vas a estar ahí si están confundidos o preocupados por algún contenido”. Tres, planificar un horario para el uso de pantallas. “Y, para lograr un equilibrio saludable, puedes reemplazar parte de ese tiempo por otras actividades: iniciativas creativas, actividad física o tiempo al aire libre”.
- Hoy existe una enorme cantidad de contenido en redes sobre cómo se debe criar. Desde Triple P, ¿qué cambios se pueden implementar en el día a día para llegar a disfrutar el proceso de la paternidad?
- Hay que intentar no recaer o depender demasiado en búsquedas online o consejos parentales provenientes de la IA. Tú eres la persona que mejor conoce a tu hijo o hija. También, poner atención al comportamiento y emociones de los hijos, ya que éstas usualmente dan pistas sobre qué necesitan en un respectivo momento. Y, por último, mantener la calma y reducir al mínimo los gritos, las amenazas y el alzar la voz. Eso puede marcar una gran diferencia para que tu hijo se sienta escuchado y apoyado.
La reunión pendiente con el equipo de JAK
La última vez que McWilliam visitó el país fue en 2019, cuando Triple P comenzó a operar como parte del Programa Lazos, de la Subsecretaría de Prevención del Delito, y del Programa Apoyo a la Crianza y Competencias Parentales, de la Subsecretaría de la Niñez. A través de estos, Triple P ha llegado a trabajar con más de 200 mil familias de todo el país.
- ¿Por qué es importante que los gobiernos apliquen, particularmente, programas basados en evidencia?
- Muy buena pregunta... Para mí, la parte más importante es que estos programas funcionan. Y si desde el Gobierno van a invertir en recursos públicos y los padres en su tiempo, tenemos que asegurarnos de que el servicio que se le entregue sea de la más alta calidad y que tengan el mayor impacto a nivel de política pública, pensando también en cuál es el retorno sobre la inversión que se hace.
- Al seminario Internacional Crianza Positiva asistieron miembros del equipo del Presidente electo, José Antonio Kast. ¿Tuvieron la oportunidad de conversar?
- Sí, tuvimos la oportunidad de conocer a representantes del equipo de infancia del nuevo Presidente (José Ignacio Palma y Francisca Díaz del Río). Y entiendo que mi equipo en Chile tiene una reunión agendada con ellos entre enero y febrero, donde espero que podamos progresar en algunos temas de discusión claves. Es importante mencionar que en el seminario también hubo miembros del actual Gobierno. Esta es una señal muy positiva para el país y América Latina, ya que demuestra que todos los sectores están considerando los temas de la niñez y el apoyo a la crianza como un elemento clave para enfrentar los desafíos actuales que enfrentan las familias en la región.