El gobierno firmó este lunes las indicaciones al proyecto de sala cuna universal, iniciativa que el Ejecutivo definió como una de sus prioridades en materia laboral y que busca extender el beneficio a todas las trabajadoras, aunque con gradualidad.
Durante un punto de prensa en el Palacio de La Moneda, el ministro del Trabajo, Tomás Rau, sostuvo que la propuesta recoge elementos de las discusiones desarrolladas durante los últimos años, pero incorpora cambios orientados a asegurar gradualidad, sostenibilidad fiscal y una expansión progresiva de la cobertura.
"Este proyecto va a terminar con una distorsión, con un impuesto a la contratación de mujeres de larga data, de más de 100 años, creando un fondo de sala cuna universal para que los hijos de madres y padres trabajadores puedan tener cuidado y se pueda conciliar la vida, trabajo y familia como corresponde", afirmó.
Con relación a la fórmula de financiamiento, Rau explicó que el beneficio será financiado con el fondo de la cuna, para el cual se creará una nueva cotización de 0,35% que será compensada con una reducción equivalente en las cotizaciones que actualmente pagan los empleadores al seguro de cesantía.
En el detalle, la cotización que hoy va a las cuentas individuales del seguro de cesantía se reducirá en 0,2 puntos porcentuales, pasando de 2,4% a 2,2%. A ello se suma una disminución de 0,15 puntos porcentuales en el aporte al Fondo de Cesantía Solidario, que bajará desde 0,8% a 0,65%.
Con esta fórmula, el Ejecutivo busca que la creación del fondo no implique un incremento de los costos de contratación para las empresas. "No va a haber un encarecimiento de costos laborales, no hay impuesto al trabajo", sostuvo Rau.
Diferencias con el proyecto anterior
Consultado por las similitudes con la propuesta impulsada durante la administración del expresidente Gabriel Boric, Rau reconoció que existen elementos comunes, aunque sostuvo que la nueva versión introduce cambios relevantes.
Entre ellos mencionó una implementación gradual de cuatro años, la ampliación de la oferta disponible mediante la incorporación de salas cuna privadas con autorización de funcionamiento, y una estimación financiera basada en datos actualizados del Censo 2024.
Asimismo, señaló que las proyecciones consideran tasas de uso más elevadas que las contempladas en la iniciativa anterior, llegando a una convergencia de 70% para hijos de madres trabajadoras y de 40% para hijos de padres trabajadores.
"Acá no hay excusa para no avanzar y no avanzar no es opción", sostuvo el ministro, quien hizo un llamado a la oposición y a los distintos actores políticos a respaldar la iniciativa.