La inversión fue el principal protagonista de la macroeconomía chilena en 2025. El Banco Central, en su Informe de Política Monetaria (IPoM) de diciembre, anticipó que el indicador dejaría atrás dos años de caídas al repuntar un 7% el ejercicio pasado; mientras que las perspectivas apuntan a que el dinamismo se mantendría tanto este 2026 como el siguiente, merced al optimismo por el efecto del nuevo boom del precio del cobre sobre el sector minero y el foco más promercado del nuevo Gobierno, entre los factores principales.
Todas expectativas que se condicen con los antecedentes de la Corporación de Bienes de Capital (CBC), que precisamente se dedica al seguimiento de los principales indicadores ligados a los proyectos de inversión en el país, tanto a nivel privado como estatal.
Y no solo por el catastro trimestral con proyecciones de las iniciativas a ejecutar para los próximos años que elabora -lo que es lectura obligada para las autoridades económicas-, sino que además porque mide el gasto realizado en grandes proyectos de inversión, a través de su denominado indicador de intensidad. Este referente da cuenta de un importante dinamismo en el tercer trimestre de 2025 -el último dato disponible-, no visto incluso en la última década.
Acorde con la CBC, en el período julio-septiembre del año pasado se ejecutaron US$ 6.141 millones en proyectos de inversión, un aumento de 44,8% respecto al mismo lapso del año anterior.
Al analizar las series históricas, este es el tercer trimestre con mayores desembolsos desde 2015.
Además, por cuarto trimestre consecutivo, el indicador que estima la inversión ejecutada trimestralmente en el país en proyectos privados y estatales en la etapa de construcción -incluido gasto en construcción propiamente tal, como insumos, mano de obra, equipamiento-, se mantiene por encima del promedio de los últimos cinco años.

Proyectos que impulsan el gasto
Hay dos razones que explican el alto desempeño del gasto en inversiones: la actividad en energía y minería.
Esta última registró el alza más significativa del período, con un crecimiento nominal de 37,1% respecto al trimestre anterior, impulsado principalmente por desarrollos que están en fase inicial de obras y con una curva de gasto creciente. En comparación con 12 meses antes, el nivel es 72% superior.
Energía, en cambio, tuvo un incremento nominal de 7,2% versus el cuarto anterior, situándose por segundo trimestre consecutivo por encima del promedio del reciente quinquenio. Este aumento se explica esencialmente por nuevos desarrollos que inician su ejecución. Respecto de 12 meses atrás, el gasto es 127% mayor.
Obras públicas presentó un aumento trimestral de 3,7% y de 7,8% en el último año, resultado de variaciones mixtas, con iniciativas que comienzan su construcción y otras que han finalizado o están en su fase final. Entre los proyectos con inicio reciente de obras destacan, entre otros, la construcción de la Línea 9 del Metro de Santiago, la segunda concesión de la ruta 5 tramo Los Vilos -La Serena, y la etapa 1 modificación de proyecto nudo Quilicura Túnel Lo Ruiz.
En inmobiliario se registró una baja trimestral de 1,7%, como resultado de cambios mixtos asociados a nuevos desarrollos incorporados al catastro y otros que finalizaron sus obras. En comparación con 12 meses atrás, se observa un incremento ajustado de 2,6%.
Industrias, por su parte, disminuyó su gasto trimestral en un 13,8%, principalmente debido a iniciativas ya terminadas o que concluirán sus faenas antes de fin de año. Por su parte, otros sectores tuvieron una reducción de 11,8%, igualmente asociada a proyectos en fase final de ejecución.