Siguen las señales positivas para la actividad chilena. El índice diario de incertidumbre económica llegó a promediar 125,9 puntos al cierre del ejercicio 2025, cifra que se acerca a los niveles de 2019 (125,5).
Precisamente, el indicador del Banco Central mide a través de la información de cuentas de X la frecuencia de publicaciones que contienen palabras o términos relacionados con la economía, las políticas económicas, la incertidumbre y la situación económica actual en Chile.
Así, el índice promedio del año pasado mostró una reducción desde 2024, cuando promedió 126,4. Incluso, para el 30 de enero pasado cayó hasta 124.
Un descenso que es explicado tanto por factores internos como externos, opinan los economistas. Así, uno de los principales peak de incertidumbre de 2025 se dio durante abril, mes en el cual el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó sus aranceles recíprocos y que impuso un 10% para Chile. Para mediados de mes, el indicador arrojó 148,4.
Otro hito fueron las elecciones presidenciales. Justamente, para la segunda vuelta del 14 de diciembre, el indicador marcó 153 puntos.
El economista jefe de Banco Itaú, Andrés Pérez, califica como “buena noticia” que los niveles de incertidumbre de política económica en el país hayan disminuido en forma significativa, ya que contribuye a reducir los premios por riesgo, lo que se refleja en precios de activos, bajos spreads en bonos soberanos en dólares con respecto a los del Tesoro de EEUU, y los CDS a cinco años.
Además, precisa que la baja local se da al mismo tiempo en que métricas de incertidumbre financiera global también han caído, a pesar de las tensiones geopolíticas y comerciales.
“Dicho ello, no debiese de sorprender, considerando que la discusión de política económica en Chile hoy gira en torno a medidas que impulsen el crecimiento económico. El alza de la incertidumbre local en los años previos fue contemporánea a medidas que elevaron el costo del capital y trabajo”, dice.
Perspectivas para 2026
La economista principal de Bci Estudios, Francisca Pérez, indica que entre los factores detrás de la baja del nivel de incertidumbre en relación a los de 2019 son la mejora de las perspectivas para la economía chilena, que incluso podría mejorar el Producto Interno Bruto (PIB) potencial.
Además, el indicador también disminuyó con el resultado de las elecciones y las proyecciones que trajo.
“En general, los gobiernos que buscan hacerse cargo de problemas básicos como la seguridad, salud y educación, son los que logran una cierta tranquilidad en la población, especialmente luego de tiempos tan turbulentos como la crisis social y la pandemia”, señala.
Agregó que la próxima administración también ha mencionado la importancia de la inversión, “y eso podría traer mejoras relevantes en el mercado laboral, expectativas que siempre disminuye la incertidumbre”.
El economista y estratega de inversiones de Zurich, Gustavo Yana, también destaca que los niveles de incertidumbre observados durante los últimos cinco años han sido “excepcionalmente elevados” dentro de la historia reciente del país.
En ese transitar, resalta una sucesión de episodios altamente disruptivos: el estallido social, la pandemia, los sucesivos retiros desde los fondos previsionales y los dos procesos constitucionales fallidos.
“Mirando en retrospectiva, y considerando que con las últimas elecciones presidenciales se ha despejado de manera importante el escenario político hacia adelante, se observa que los factores que habían llevado la incertidumbre a niveles extremos se han ido neutralizando”, expresa.
Así, elementos como la recomposición de la estabilidad política e institucional, que suman a expectativas positivas respecto a la agenda proinversión impulsado por el nuevo gobierno, explicaría que los niveles actuales de incertidumbre convergen nuevamente hacia rangos compatibles con los observados antes del estallido del conflicto social, en 2019.
