Como un “insumo” para que sea “plenamente discutido entre los actores relevantes, en búsqueda del mayor fortalecimiento de la institucionalidad fiscal” definió la Dirección de Presupuestos del Ministerio de Hacienda el documento que publicó este jueves bajo el nombre de “Ajuste cíclico de los ingresos por cobre bruto: Desafíos pendientes”.
El documento, según el comunicado de la Dipres, detalla un efecto ya advertido en el Informe de Finanzas Públicas (IFP) del cuarto trimestre de 2025: que un 60% de la diferencia entre el déficit efectivo de las arcas públicas (-2,8% del PIB frente al 2,2% anticipado a septiembre) y el estructural (-3,55% del PIB frente a un 1,6%) responde al ajuste cíclico a los traspasos de Codelco al Fisco (cobre bruto), un fenómeno que se estima que se volvería a observar en 2026, con un efecto a la baja de 0,5% del PIB en el Balance Estructural, también llamada regla de Balance Estructural del Gobierno Central.
Tal como lo explica el Consejo Fiscal Autónomo (CFA) en su sitio oficial las reglas fiscales tienen como objetivo contribuir a la sostenibilidad de las finanzas públicas a largo plazo, promoviendo un manejo responsable de los recursos del Fisco. Para lograrlo, se pueden establecer reglas de límites numéricos en indicadores fiscales clave, como el déficit, el gasto, los ingresos y la deuda.
En la actualidad, Chile opera con una regla fiscal dual, que incluye la regla de Balance Estructural (BE) implementada desde 2001, y la regla de nivel prudente de deuda, introducida en 2022.
En el primer caso, el análisis de la Dipres reparó en que por metodología el cálculo de los ingresos estructurales se basa en variables que no necesariamente reflejan el comportamiento de las transferencias de Codelco al Fisco. En su lugar, considera los ingresos estructurales teóricos de las ventas con el precio del cobre estimado por Codelco y se compara con los ingresos —también teóricos— obtenidos al utilizar el valor de referencia del cobre proyectado por el Comité Consultivo de expertos, que es convocado para la elaboración del proyecto de ley de Presupuestos de cada año.
O sea, en momentos de bonanza, la regla no refleja ese mejor pasar, porque puede ser transitorio; y, en el caso, contrario, hace lo mismo, la protege de momentos malos. En suma, el espíritu es que se gaste en función de los recursos de largo plazo.
Actualmente, plantea el estudio, el resultado estructural se ha visto afectado por modificaciones legales que afectan la recaudación por impuestos, los impuestos diferidos, la temporalidad del pago de los dividendos al Fisco, y la política de reinversión de utilidades de parte de Codelco.
Ante escenarios de volatilidad en la brecha del precio del metal -por cambios en el nivel del precio del cobre de Codelco o en el de referencia-, el ajuste cíclico puede variar de manera importante, aumentando o disminuyendo uno a uno el espacio de gasto compatible con la meta de Balance Estructural. Por ejemplo, utilizando los datos entre 2001 y 2025, se estima una disminución promedio de US$ 34 millones en los ingresos estructurales por cada centavo de dólar por libra menos en el precio de referencia, con un efecto de igual magnitud en el nivel de gasto que permite cumplir con la meta.
Esta situación, recordó la Dipres, ya había sido advertida por el Comité Asesor para el diseño de una política fiscal de Balance Estructural de segunda generación para Chile -más conocido como Comité Corbo- en 2011.