El deterioro de las arcas públicas constatado durante 2025 ha dejado una ola de repercusiones en Chile y en el exterior. Y es que el tercer año de incumplimiento de la meta de balance fiscal no ha dejado indiferente a nadie, y es mirado de cerca por las clasificadoras de riesgo.
“Si bien nuestra evaluación de la calificación se centra en los resultados efectivos, el déficit fiscal cíclicamente ajustado de Chile subraya la necesidad de una corrección fiscal”, señaló a Diario Financiero la directora en S&P Global Ratings, Constanza Perez Aquino.
Lo anterior, lo planteó en un marco donde el déficit fiscal efectivo alcanzó a un 2,8% del Producto Interno Bruto (PIB) el año pasado, versus el 2,2% previsto al cierre del tercer trimestre; mientras el desequilibrio estructural saltó a un 3,6% del PIB, superior al 1,6% anticipado por la Dirección de Presupuestos del Ministerio de Hacienda.
“Aunque las reglas fiscales no son un determinante primario de la calificación, sirven como una señal importante del compromiso institucional”, realzó la analista de la agencia.
En ese sentido, la economista enfatizó en que la estabilización de la deuda es “un supuesto fundamental” que sustenta la calificación crediticia de Chile de ‘A’ con perspectiva Estable.
Pese a que el nivel de endeudamiento sigue siendo “moderado”, la tendencia alcista observada en la última década es un factor significativo que contribuye a la calificación soberana inferior a la de ‘AA-’ entre 2013 y 2017, explicó, a su vez, la analista.
Así, “la implementación de una trayectoria de consolidación fiscal es crucial para mantener la calificación actual y proporcionar a Chile la flexibilidad necesaria para afrontar futuros choques económicos”, aseguró la vocera de S&P Global Ratings.
“Esto incluye la gestión cuidadosa de ítems bajo la línea –como préstamos, créditos con aval del Estado y capitalizaciones de empresas públicas– que impactan los niveles de deuda y han ganado relevancia en los últimos años, representando más del 1% del PIB”, advirtió.
Para Perez Aquino, hacia adelante “una demostración más robusta de la capacidad de consolidación fiscal, más allá del compromiso, será esencial”.
“Esta ejecución también respaldaría nuestra sólida evaluación del marco institucional de Chile. La calibración de los ajustes de gasto en relación con eventuales recortes de impuestos también será un factor relevante en nuestro análisis”, añadió.
A juicio de la analista, el contexto actual de precios favorables del cobre presenta una oportunidad para avanzar con esta agenda.