El entusiasmo del mercado con un mejor pasar de la economía local volvió a quedar de manifiesto este martes a través de la Encuesta de Expectativas Económicas (EEE), que publica cada mes el Banco Central.
La medición realizada entre un selecto grupo de académicos, consultores y ejecutivos o asesores de instituciones financieras evidenció un aumento en las proyecciones de crecimiento para el Producto Interno Bruto (PIB) desde 2,5% a 2,6% para este año y los dos siguientes.
Este ajuste fue acompañado de un mayor avance previsto para el PIB no minero a 2,7%, 2,8% y 2,6%, en cada uno de los ejercicios anuales mencionados.
También hubo una mejora en lo que se espera para el consumo de hogares, que ahora se espera de 2,7% para 2026 frente al 2,5% previo.
Un cuadro que iría acompañado de una inflación afianzada en 3% de aquí hacia diciembre y en los próximos 12 meses, con una variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de 0,2% para este mes y de 0,4% en marzo.
Este mix de expectativas trajo aparejado la confirmación de una baja de la tasa de interés de política monetaria de 4,5% a 4,25% en la reunión del ente emisor de marzo.
Y uno de los factores pareciera ser el tipo de cambio. En el mercado se esperan menores valores para el dólar en el mercado cambiario local. Si en enero se apuntaba a que aún bordearía los $ 900, en esta ocasión los ojos ya lo ven instalado en $ 860 en un lapso que va hasta los 23 meses.
La EEE se cierra al día siguiente de conocerse el IPC del mes anterior, lo que ocurrió el viernes pasado, y los resultados se publican al día siguiente de su recepción.

Cambio de Gobierno
Para el académico y director del magíster en Desarrollo Económico de la Universidad Autónoma, Pablo Müller, las expectativas de crecimiento guardan relación con el próximo Gobierno.
En su opinión, el PIB tenderá a 2,7%, aunque ve margen para que a mediados del próximo “sí tendríamos que estar teniendo 3%-3,2%”.
En una línea similar, el economista jefe de BICE Inversiones, Marco Correa, prevé “un avance de 2,7%, con un sesgo positivo. En la medida que se concreten reformas que concreten el optimismo por el cambio de Gobierno, en el ámbito regulatorio o tributario, es posible que se logren cifras mayores”.
Un cuadro positivo en que a juicio del economista jefe de Coopeuch, Felipe Ramírez, ha influido un precio del cobre más alto, elevada inversión en sectores estratégicos, y la recuperación gradual de las confianzas de consumidores y empresarios. A esto se han sumado condiciones financieras más favorables y la expectativa de un nuevo gobierno.
“Si este conjunto de noticias positivas se mantiene, no sería sorpresivo que el mercado empiece a converger hacia un escenario de crecimiento cercano a 3% para 2026. Sin embargo, ese escenario sigue condicionado a la evolución de varios riesgos, tanto internos como externos, que podrían revertir rápidamente el avance reciente”, añadió.
Sobre la TPM, desde BICE señalaron que “existen las condiciones suficientes para que las autoridades del Banco Central implementen un nuevo recorte de 25 puntos base en la reunión de marzo. Adicionalmente, creemos que también podría haber espacio para otro recorte a mitad de año, pues la inflación se mantendría bajo el 3% y con expectativas bien ancladas”.
En cambio, en Coopeuch anticiparon una flexibilización monetaria para abril, argumentando que “aún falta información económica relevante que debe publicarse, como el IPC de febrero y cómo evolucionen las expectativas del mercado para la TPM”, concluyeron.