A pesar de que el crecimiento mundial alcanzó el 3,4% en 2025 de acuerdo con datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), la deuda fiscal sigue levantando alertas en un panorama agitado por la guerra arancelaria y el conflicto en Medio Oriente.
En el marco del 38º Seminario Fiscal Regional organizado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el director del Departamento de Asuntos Fiscales del organismo, Rodrigo Valdés, explicó que aunque 2025 fue un buen año para la actividad global, hubo un progreso casi nulo en el ajuste de finanzas públicas y “el déficit fiscal fue peor de lo que se esperaba”.
Hoy, el déficit fiscal primario es un punto más alto que antes de la pandemia, con la brecha fiscal habiendo pasado de 1,2% a cero.
Esto indica un “empeoramiento principalmente por un mayor gasto, menores impuestos y el efecto producido por tasas de interés más altas”, explicó el exministro de Hacienda chileno.
La tasa de interés mundial real es un 0,6% más elevada que los cinco años previos al Covid-19, lo que hace aún más difícil sostener la deuda.
También puntualizó que la cantidad de las “operaciones que pasan bajo la línea” son otros factores que instó a considerar.
“Hay que empezar a poner mucha más atención, porque hay mucha más actividad fuera del perímetro que discutimos en los presupuestos”, señaló.
De esta forma, las proyecciones indicaron que la deuda mundial va a superar el 100% antes de fines de esta década.
Al poner la lupa a nivel de países, Estados Unidos y China son los bloques que dominan la dinámica de deuda global y explican dos tercios del aumento de esta en la última década. Para ambos países la deuda sigue creciendo con fuerza.
En América Latina, el déficit fiscal también está subiendo, pero a un ritmo más acotado. Si antes de la pandemia era de 2,5 puntos del PIB, hoy esa diferencia es de tan solo 1,3 puntos.
Sin embargo, a esto se debe sumar que el stock-flujo corresponde a poco más de un 1% del PIB por año, “y eso significa que hay un déficit escondido de 1%” para la región, indicó Valdés.
Subsidios con foco
Ya en el terreno de las recomendaciones, Valdés reiteró la importancia de entregar subsidios focalizados sin controlar los precios para enfrentar el shock del petróleo.
“Hemos estado muy en el mantra de decir: no jugar con los precios, hacer transferencias directas si se necesita y si hay espacio fiscal”, explicó.
Por último, agregó que es necesario mantener la lógica de no agravar el trabajo de la política monetaria a través de una expansión fiscal. Aunque la expansión que se produjo en 2022 post Rusia fue considerable, “eso en un momento como el actual solo adicionaría inflación”.