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Senador Daniel Núñez (PC): “Cuando reflotan los delitos de cuello y corbata, hay más motivos para fortalecer las normas antielusión y se fortalece la posición del Gobierno”

El parlamentario oficialista aborda la contingencia y, en ese contexto, se refiere también al caso Hermosilla que el mundo político sigue atentamente.

Por: Claudia Rivas | Publicado: Viernes 17 de noviembre de 2023 a las 12:47 hrs.
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Foto: Agencia Uno
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Está convencido de que la opción “en contra” se impondrá en el plebiscito del 17 de diciembre. Sin embargo, cree que hay explicarle a la ciudadanía cuáles son y cómo afectan “los retrocesos” que, a su juicio, plantea la nueva Constitución. Pero, el senador del Partido Comunista (PC) Daniel Núñez también está muy enfocado en las negociaciones que el Gobierno encabeza para sacar adelante el pacto fiscal. Y, por supuesto, ha participado activamente en la tramitación del Presupuesto 2024, que como integrante oficialista de la Comisión de Hacienda de la Cámara Alta defiende.

En esta conversación con Diario Financiero abordó todos estos temas  y sobre la propuesta constitucional señaló, entre otras cosas, que si se impusiera el “a favor” en el plebiscito “evidentemente, va a polarizar el país, va a radicalizar las posturas y la defensa de los derechos nos va a llevar a una situación de mayor conflictividad social”.

“Cuando reflotan los delitos de cuello y corbata, hay más motivos para fortalecer las normas antielusión y se fortalece la posición del Gobierno”.

-¿Cree que el pacto fiscal pueda salir adelante?

-El ministro, ha encabezado una tarea muy difícil, porque hay tiras y aflojas, donde permanentemente, se ponen cuestionamientos y trabas a la mayor flexibilidad que muestra el Gobierno. Entonces, creo que estamos llegando a un punto límite en que van a tener que transparentarse las posturas y si, efectivamente, la derecha quiere bloquear los mayores ingresos fiscales, va a tener que pagar las consecuencias ante la ciudadanía.

-¿Cómo?

-El Gobierno tiene que ser capaz de llevar al pizarrón a la derecha para que muestre su rostro, sus intenciones; porque incluso hoy día están relativizando algo tan básico, tan esencial, incluso yo diría que es un principio ético, como es que todos paguen los impuestos que corresponden. Cuando estamos discutiendo sobre combatir la elusión tributaria y el ministro plantea la fórmula del cumplimiento tributario, estamos diciendo simplemente que aseguremos que los que tienen más, paguen los impuestos que corresponde y no usen argucias legales para eludir esos pagos. Hasta ese elemento esencial ha sido cuestionado y, desde ese punto de vista, es algo que no podemos obviamente aceptar.

-¿Cuánto y cómo podría influir en las negociaciones del pacto fiscal la situación en que está involucrado el abogado Luis Hermosilla?

-El escándalo que involucra a Luis Hermosilla saca a la luz una red de corrupción que busca la impunidad de grandes contribuyentes que desfalcan al Fisco y pone en evidencia que Chile debe fortalecer sus normas en materia tributaria para impedir que esto siga ocurriendo. Hacienda debe enviar al más breve plazo, el proyecto de Ley de Cumplimiento Tributario, que contempla el Pacto Fiscal. Cuando reflotan los delitos de cuello y corbata, hay más motivos para fortalecer las normas antielusión y se fortalece la posición del Gobierno.

-En unos meses más, ¿ve que un proyecto de reforma tributaria tenga viabilidad en el Congreso?

-Es una necesidad y el Gobierno tiene el deber ineludible, incluso en el escenario de que no llegue a acuerdo con la derecha, de enviar los proyectos de ley respectivos. Siempre va a ser sano que el Gobierno cumpla lo comprometido en su programa, que envíe los proyectos de ley con el máximo diálogo posible y si, al final, la derecha no los quiere aprobar, en el rechazo va a tener que transparentar su mirada de favorecer la elusión tributaria.

-¿Cuánto influye la contingencia en el avance de las conversaciones?

-En la medida que se acerca el 17 de diciembre, la derecha y la extrema derecha tienen una postura mucho más beligerante, mucho más agresiva. Eso se nota en el boicot que están haciendo a partidas muy importantes del presupuesto, incluso al cuestionar el endeudamiento que el Ministerio de Hacienda está pidiendo. Desde ese punto de vista, creo que hay un afán electoral que ha hecho del boicot hacia el Gobierno una lógica en que mientras más mal le vaya al Gobierno, suponen que más posibilidades tienen de ganar apoyo a la nueva Constitución.

-¿Qué pasa con las reforma emblemáticas del Gobierno si se repitiera el escenario de un rechazo a la reforma tributaria? En el contexto de que no se llegara a acuerdo.

-Es difícil ponerse siempre en supuestos. No obstante, creo que el Gobierno está buscando una táctica legislativa en esta materia, en que por lo menos hasta ahora se vislumbran dos proyectos de ley: uno que tenga como eje el cumplimiento tributario, que combate la evasión y la elusión; y, un segundo proyecto que aborda los cambios en el régimen tributario. Esa podría ser una táctica para enfrentar esto y no apostar todo a una sola votación. Ahora, lo que ocurra tendremos que enfrentarlo en su momento y creo que la presión ciudadana y el debate público es un factor que inclina bastante la balanza al momento de votar. Entonces, creo que en dos, tres, cuatro o cinco meses más, el escenario puede ser más auspicioso para el Gobierno y no creo que esté predestinado que un proyecto de ley en esta materia vaya a una derrota.

El Partido Republicano “está haciendo cosas a tontas y a locas”

-Desde antes que empezara la discusión del presupuesto estaban advertidos de que estaría cruzada por el caso convenios, ¿es suficiente lo que ha hecho el Gobierno para contrarrestar lo ocurrido?

-El Gobierno ha actuado de forma muy responsable en el caso convenios; porque, primero, siguió al pie de la letra las recomendaciones de la Comisión Jaraquemada y también de la propia Contraloría. Y la directora de presupuestos ha hecho un gran esfuerzo por contactar a todos los asesores parlamentarios y parlamentarios, tanto oficialistas como de oposición, para escuchar sus inquietudes, sus propuestas.

-¿Cómo interpreta que el Partido Republicano insista en no dejar ingresar a la directora de Presupuestos, una expresión del clima político?

-Yo los veo desesperados y están haciendo cosas tontas y a locas. Una de esas fue impedirle la directora de presupuesto que entre a la Sala cuando, justamente, es a ella a la que le están pidiendo explicaciones. Es un sinsentido absoluto.

-¿Cuánto afectan a la tramitación de leyes clave cosas como la entrevista de la propia diputada Catalina Pérez, que genera nuevamente un manto de duda sobre el Gobierno y el Presidente mismo?

-Lo primero es que la entrevista de Catalina Pérez, en rigor, no dijo nada nuevo de lo que ya se conocía. Tal vez en la frase suena más rimbombante, porque lo dice de una manera en que uno tiene que preguntarse qué quiere decir, pero en el fondo no hay información nueva. Ahora, sí creo que, obviamente, su entrevista reinstala el tema en el debate y la opinión pública; y eso no nos ayuda en nada. Así es que yo le diría a Catalina Pérez  que no nos siga ayudando tanto.

“El triunfo del “a favor” va a polarizar el país”

-¿Qué espera del resultado del plebiscito?

-Cuando partió todo este debate constitucional, consideramos que un texto de nueva Constitución era una gran herramienta para superar las desigualdades, combatir los abusos. Algunos les ponían garantizar derechos, otros le decían más resguardo del Estado, hay distintas formas de plantearlo; pero lo de fondo es que la sociedad chilena lanzó una alerta de algo que se venía acumulando y que era una sensación de desprotección frente a los abusos, a desigualdades, a situaciones de arbitrariedad.

-¿Y ahora?

-Hoy día, estamos en un dilema en que el peligro es que Chile retroceda en conquistas sociales, incluso en libertades, tanto individuales como en materia valórica. Ahora, hay que lograr explicar los contenidos de este texto a la ciudadanía, para que se dé cuenta cómo retrocede y afecta en nuestra vida cotidiana y para eso ha habido poco tiempo. Y esa es la tarea que hoy día se está tratando de articular, a través de este comando de quienes estamos en contra del proyecto de Constitución de la extrema derecha.

-Si ganará el “a favor”, ¿cuál va a ser la postura del Partido Comunista?

-Si gana el “a favor” –creo que eso no va a ocurrir-, el Gobierno tiene el deber tiene el deber de seguir trabajando por el bien de Chile y no puede paralizarse ni inhibirse de hacer lo que debe hacer. Probablemente, vamos a tener que defender las conquistas sociales en el Parlamento, la calle, porque la gente va a reaccionar, y tratar de bloquear a través de las leyes aspectos muy regresivos de este texto de nueva Constitución que está impulsando la extrema derecha. Sin lugar a dudas, viviríamos una situación de tensión máxima, que va a dividir más a Chile, desunir al país y crearía una situación de polarización extrema. Creo que nos llevaría a un nivel mayor de conflicto social, indudablemente.

-O sea, ¿comparte lo que dijo el senador Quintana respecto de que el triunfo del “a favor” podría significar un nuevo estallido social?

-Evidentemente, el triunfo del “a favor” va a polarizar el país, va a radicalizar las posturas y la defensa de los derechos nos va a llevar a una situación de mayor conflictividad social. No sé si la frase del estallido social, porque eso refleja una movilización muy peculiar; pero antes del estallido social hubo decenas, cientos de protestas legítimas, justas, pacíficas. Así es que es totalmente posible que con la imposición de esta Constitución extrema haya más protesta social, más conflicto y el país esté más dividido que antes.

-¿El 17 de diciembre gane el “a favor” o el “en contra” se termina la etapa constitucional para Chile?

-El 17 de diciembre, en un corto y mediano plazo, durante este Gobierno al menos queda clausurado ese debate. Es evidente que ya tenemos una saturación de la discusión constitucional, como yo espero que gane el “en contra” sin un texto de nueva Constitución habrá que buscar otra manera de avanzar en los cambios que sean más urgentes de hacer.

-Cuando usted dice “al menos” en este Gobierno, ¿significa que en el próximo gobierno tal vez sí el Partido Comunista intentaría iniciar un nuevo proceso?

-Si gana el voto contra este proyecto, ni en un corto ni mediano plazo se va a reponer el debate constitucional y yo no puedo saber lo que va a ocurrir en 10,15 o 20 años más.

“Vamos a convivir con la realidad que tenemos para poder avanzar”

-¿Aceptaría como legitima la Constitución del ’80 –como proponen algunos sectores-, haciéndole los cambios que requiera desde el Congreso?

-O sea… Hay un hecho del cual nosotros, que somos fuerzas democráticas progresistas, no podemos desentendernos, sufrimos una derrota muy profunda el 4 de septiembre en el proceso constitucional anterior y no vamos a salir de esa derrota en pocos meses. Por lo tanto, ahí hay una táctica y una forma de enfrentar ese debate constitucional que, probablemente, nos va a tener pensando en los próximos dos, tres o cuatro años; así es que no puedo ahora elucubrar cómo vamos a salir de eso…

-¿Entonces?

-Lo que sí tengo claro es que Chile tiene el deber de mejorar todos los días sus condiciones de vida y el pueblo nos exige eso; por lo tanto, siempre vamos a tener que buscar la manera de desempeñarnos en ese escenario. Y aquí en el Congreso, permanentemente, estamos votando leyes y algunas implican reformas constitucionales; por lo tanto, si usted me dice si es una opción que si gana el voto en contra, el día de mañana el Parlamento reforme aspectos de la actual Constitución ¡Por supuesto!

-Le pregunto si está conforme con eso.

-En la medida que esas reformas mejoren la vida cotidiana de la población ¡Por supuesto! No obstante, igual puedo pretender que para vivir en una democracia plena, para tener un Estado capaz de garantizar derechos sociales reales y también una democracia más participativa, se requiere producir cambios políticos y sociales aún más profundos; pero ese debate no está resuelto hoy día y nosotros tampoco tenemos todavía resuelta la forma y los mecanismos… Entonces, vamos a convivir con la realidad que tenemos para poder avanzar.

-¿Comparte la mirada de la diputada Cariola en el contexto de que prefiere la propuesta constitucional de la convención sobre la del consejo?

-Creo que los principios y el espíritu que guiaban la propuesta de Constitución de la convención son superiores a esta propuesta extrema que está haciendo el Partido Republicano; pero yo me hago cargo de que hay puntos en los cuales el proyecto que se rechazó el 4 de septiembre tenía debilidad, ambigüedades y, claramente, yo le haría algunos cambios, si tuviera que presentarla de nuevo. Si me pregunta a mí, entre el proyecto de Constitución que emanó al término del segundo gobierno de Michelle Bachelet y el que aprobó la convención, encontramos un término medio muy satisfactorio.

 

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