El ministro de Relaciones Exteriores, Alberto Van Klaveren, abordó la negativa del Gobierno de Perú de abrir un "corredor humanitario" para abordar la crisis migratoria, como había propuesto el Presidente electo, José Antonio Kast.
En el marco de un conversatorio denominado “Desafíos de la Política Exterior en Chile”, organizado por el Centro de Estudios Internacionales de la Universidad Católica (CEIUC), el ministro puso sobre la mesa la dificultad de darle una solución a la inmigración irregular, afirmando que “es un tema extremadamente difícil, extremadamente complejo”, comparando el escenario local con el europeo.
“La experiencia europea demuestra que, pese al enorme avance que tiene el proceso de integración del manejo migratorio, sigue siendo un tema especialmente complicado, con diversidad de posiciones, sensibilidades muy distintas, y en que además cada país también desarrolla sus propias políticas, en la materia”.
A ello se le suma la visión de Van Klaveren en el plano local, donde sostiene que “en un contexto de mucho menor institucionalidad como el de la América Latina y América del Sur, en este ámbito es mucho más difícil llegar a acuerdos”.
Alineado a lo anterior, el ministro objetó el concepto de “corredor humanitario” utilizado por Kast: “La acepción más clásica de un corredor humanitario se refiere a zona donde existe conflicto abierto, donde hay guerra que están en desarrollo y donde se buscan mecanismos para poder evacuar personas. El concepto que se da ahora de un problema unitario es algo distinto. Se refiere a la devolución de migrantes a un país que por lo demás hasta hace muy poco no lo ha aceptado”.
La declaración cuestiona el tono con el que Kast trató la inmigración irregular en la junta sostenida con el mandamás peruano, José Jerí.
Venezuela
Otro tema tratado en el conversatorio fue la situación actual de Venezuela en cuanto a política local, tras la intervención estadounidense llevada a cabo por Donald Trump que implicó la captura de Nicolás Maduro.
“Chile no puede no condenar una acción militar en un país que no es el nuestro, esto no indica que se avale un régimen, sino más bien la protección del derecho internacional”, dijo el canciller.
En esa línea, destacó que las posibilidades de una transición a la democracia siguen siendo difusas, y que hay que ser cauto: “La democracia no resulta cuando se impone y eso Chile lo sabe de primera mano”, aludiendo al retorno a la democracia vivido en Chile a principios de los 90’s.