En el marco del almuerzo ofrecido a las autoridades internacionales que asisten al cambio de mando en que asumió el Presidente de la República, José Antonio Kast, el rey de España, Felipe de Borbón, realizó un brindis en el cual, junto con valorar el respeto a la democracia con un traspaso de mando ejemplar, sostuvo que “el mundo atraviesa época compleja, de divisiones y mayor polarización. Tener estos espacios es un gran tesoro”.
El mandatario inició sus palabras señalando que “soy de los pocos que proviene del otro hemisferio, pero que estando lejos está cerca. La historia nos unió hace mucho tiempo y procuramos que esa historia mantenga su vigor generando valor añadido, esperanza, generando oportunidades para los pueblos, todo en búsqueda del bien común para ayudarnos mutuamente y hacer un mundo más pacífico, colaborativo y una prosperidad compartida”.
De Borbón sostuvo que “quería felicitarlos por este día simbólico y lleno de buenos augurios. La lección de hoy en todo traspaso de mando democrático es el respeto institucional y con apoyo popular, que es algo que nos llevamos todos como regalo”.
Su majestad también señaló que “en cada ocasión debemos reivindicar el valor singular de una transición democrática ejemplar como es Chile. Nos sentimos tan unidos desde la lejanía física y geográfica, pero con la proximidad del corazón”.
Felipe de Borbón cerró sus palabras manifestando que “este brindis es por esta gran nación de Chile, su futuro y su mandato en aras del bien de los chilenos y de esta querida región de Latinoamérica. Desde España comprometo nuestro afecto y trabajaremos codo con codo por el bienestar de todos”.