Se profundizan los roces entre el Gobierno saliente de Gabriel Boric y el entrante de José Antonio Kast. ¿La razón? De nuevo el reajuste del sector público, texto anunciado hace dos semanas pero que aún no ha ingresado al Congreso.
Desde la denominada “La Moneda chica”, el encargado del traspaso de mando de Kast, Claudio Alvarado, subió el tono de las críticas a las normas referidas a potenciales “amarres” de funcionarios para evitar despidos.
Esto, luego de que este lunes Hacienda entregara nuevos detalles a asesores técnicos de la oposición, como por ejemplo revelando que el proyecto que ingresará el próximo lunes al Congreso establece nuevos cargos de planta y cambios en políticas laborales en áreas como la Dirección General de Obras Públicas, el Instituto de Previsión Social (IPS), la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei), Gobierno Interior y el Ministerio de Vivienda. Además, el texto incorpora artículos misceláneos, como ampliar el giro de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) al hidrógeno verde, y de Correos de Chile a la actividad de la logística.
Alvarado dijo lamentar “profundamente que el Gobierno, que va de salida, trate a través de una ley de reajuste intercalar artículos que nada dicen relación con la ley de reajuste”. Agregó que “peor aún cuando trata de hacer que sus militantes, la gente de confianza política, pueda mantener sus cargos”.
3,4% es el reajuste nominal que propone Hacienda.
Quien suena como futuro ministro del Interior de la administración Kast indicó que “es legítimo que todo Gobierno tenga gente de confianza política en altos cargos de la administración del Estado, pero no es legítimo que un Gobierno pretenda por ley que esas personas sigan siendo de confianza política de todos los gobiernos que sigan en el futuro”.
Luego, realizó un llamado al Parlamento: “Yo espero que el Congreso no sea cómplice de aprobar este articulado y se rechace como corresponde, porque ya basta de utilizar el Estado como un botín de ingresos permanentes”.
Parlamentarios piden dividir texto
El contenido total del proyecto, que hasta este lunes no era conocido, cayó como un balde de agua fría entre las filas de la oposición.
Los diputados de la comisión de Hacienda iban a acudir a una reunión con el ministro de Hacienda, Nicolás Grau, y la titular de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), Macarena Lobos, con la expectativa de conocer el informe financiero del reajuste, pero se encontraron con la sorpresa de que se le expusieron normas misceláneas, las cuales desconcertaron al bloque.
Ante lo ocurrido, son varios los legisladores que plantearon que el Ejecutivo “cruzó una línea” al ir más allá en la ley de reajuste y plantear normas que complican la implementación del programa de Gobierno de Kast, como las ampliaciones de giros de ENAP y Correos de Chile.
“El ministro entiende que se pasó 10 pueblos. Espero que entienda también que si quiere llegar a acuerdo, debe bajar muchas de las propuestas y partir por discutir primero el reajuste y que nos diga de dónde sacará los recursos que faltan para cubrirlo. El resto será inviable si eso no se aclara”, sostiene el diputado independiente cercano a Republicanos, Miguel Mellado.
Su par UDI de la comisión de Hacienda, Felipe Donoso, expone que se buscan acercar posiciones entre Ejecutivo y oposición, aunque lo ideal habría sido tener a la vista el texto final: “Si no, tendrá que ser el proceso legislativo finalmente donde se analicen las normas en el tiempo que sea necesario”.
El diputado RN de la citada instancia, Frank Sauerbaum, incluso se abrió a separar el proyecto: por un lado el reajuste a los funcionarios, y dejar para otra oportunidad los temas misceláneos que requieren una mayor discusión: “Tenemos aprehensiones respecto de lo que se propone en el uso de licencias médicas, la ampliación de giro de empresas estatales, el uso de las 40 horas en la administración pública, la extensión del teletrabajo y otras normas que tendremos que discutir una a una. Lo de ENAP requiere una discusión más profunda porque es una decisión estratégica del Estado”.
Agustín Romero, diputado de Republicanos en la comisión, pedirá a Hacienda incluir en la tramitación informes de impacto regulatorio, debido a la cantidad de ajustes misceláneos que trae el texto: “El Gobierno debe darnos más tiempo, no legislar algo a la rápida en el último mes de su administración. Lo de Correos y ENAP debe analizarse en profundidad”.
El presidente de la comisión de Hacienda, diputado Boris Barrera (PC), cree que “para nada” se estaría consolidando un “amarre” de normas y funcionarios en el proyecto: “En la propuesta no dice que no se pueden despedir personas. Lo que dice es que para hacerlo hay que decir por qué. Además, es primera vez que veo que en un reajuste quede establecido que las personas de confianza política tengan que renunciar el 11 de marzo”.
El Gobierno realizará este miércoles una reunión con senadores y diputados -oficialistas y de oposición- de las comisiones de Hacienda, para ver espacios para destrabar el proyecto antes de su ingreso el lunes a la Cámara de Diputados.