por maximiliano villena
No sólo en la confianza del mercado y los consumidores se sintió el impacto del escándalo de La Polar del año pasado. Y es que, junto con ello, el acceso al financiamiento para retailers de menor tamaño se ha estrechado, tanto a nivel de mercado de capitales por la nula emisión de bonos BBB, como también en la industria bancaria.
En esa línea, el gerente de la banca corporativa de una entidad señala que “desde ese evento, los second tier retailers han visto su acceso a financiamiento más dificultoso”, lo que ha implicado “que los recursos a mediano plazo para ese tipo de firmas estén muy escasos”.
En tanto, el gerente de la división riesgo corporativo de Banco de Chile, Mauricio Baeza, agrega el efecto de las nuevas regulaciones. “Si vemos que a un cliente una normativa le va a afectar positiva o negativamente, actuamos en consecuencia. Los bancos revisan con mayor detalle todas las empresas que puedan estar frente a un determinado stress financiero. Lo de La Polar también afecta a su competencia”, dice.
¿Cuáles son las restricciones?
Exigencias de mayor apertura de los balances, pero también una reducción de los plazos de los créditos y líneas de capital de trabajo, así como un incremento en los precios. Junto con ello, a nivel interno, los bancos también han empezado a “ver las espaldas financieras que tienen los controladores, y qué hay de verdad con los números detrás de estas firmas, que a la vez que venden mercadería, prestan dinero. Todos los agentes del mercado hoy en día analizan si son casas comerciales, o bancos”.
Otra de las restricciones que se han impuesto va por el lado de las garantías. Si bien en la banca reconocen que ello se está viendo caso a caso, lo cierto es que, para estos retailers, se han acrecentado.
Así, por ejemplo, hoy en día se está exigiendo que los controladores sean codeudores de sus empresas, lo que implica que en caso de impago deban responder con su patrimonio.
No obstane, la disponibilidad del crédito a estas firmas también depende de la posición de los bancos. Y es que en algunos casos la matrices internacionales se han puesto más restrictivas con el sector.