Ajustes rápidos y decisivos se han estado viendo en los derivados de tipo de cambio, donde la posición de los agentes extranjeros se normalizó gracias a un maratónico desarme de contratos desfavorables para el peso chileno.
La posición neta de los no residentes se cifró en unos US$ 3.700 millones contra el peso al cierre del martes, según datos del Banco Central, muy lejos de los US$ 9.600 millones alcanzados en la mitad de enero.
Esto se produjo gracias a un ritmo de compra de moneda local particularmente acelerado en las tres últimas sesiones de las que hay registro, donde el posicionamiento se redujo en US$ 1.400 millones netos.
Así la posición off-shore se alinea con el promedio histórico de US$ 3.500 millones, y por debajo de la mediana de US$ 4.200 millones si se toman como referencia los registros que datan desde 2022.
¿Punto de equilibrio?
El sesgo negativo inicial de 2026 llamó la atención del mercado, ya que iba a contracorriente del sostenido fortalecimiento de la divisa chilena. Analistas consideraron que los "gringos" estaban esperando ver un rebote del dólar-peso, mientras se sentaban en Chile para financiar operaciones de carry trade con destino en otras jurisdicciones de Latinoamérica.
Viendo la divergencia entre ambas tendencias, varios apostaron a que los no residentes se verían forzados a cerrar estas posiciones. El tipo de cambio registra una caída acumulada de casi $ 50 sólo en el curso de este año, después de hundirse $ 100 el año pasado.
"Creo que se terminó el desarme de posiciones por parte de los no residentes, y deberíamos estar llegando a un punto de equilibrio. El mercado ya se estabilizó en estos precios y cuenta con un piso importante. Estos precios entre $ 850 y $ 860 son bastante buenos, en los cuales se nota bastante compra institucional, y no me extrañaría ver un rebote en el corto plazo", dijo a DF el head of FX de Vector Capital, Vicente Scarneo.
En paralelo al desarme de estas posiciones, los montos transados de divisas se tomaron un respiro de su rápida escalada. El segmento interbancario spot se quedó a un ritmo de alrededor de US$ 3.500 millones diarios, y los derivados de no residentes en niveles de US$ 5.500 millones.
Scarneo destacó el hecho de que la posición off-shore es a favor del peso chileno en los tramos inferiores a 95 días. "Esto se explica principalmente por las buenas expectativas para el primer semestre, asociadas a la entrada del nuevo Gobierno y a las favorables proyecciones para el precio del cobre", explicó.
En los plazos más largos, observó que el sesgo es en contra del peso, algo que de todas formas responde a temas estructurales, más a que a especulación. De hecho, es normal que, por el contrario, a nivel interno las AFP y aseguradoras expandan posiciones a favor de la moneda chilena, como ha estado ocurriendo.