El dólar abrió sin cambios relevantes este jueves, ya que los agentes del mercado están a la espera de que los datos inflacionarios de mañana entreguen una orientación más clara sobre las próximas decisiones de la Reserva Federal.
La divisa cotizaba estable a $ 854,5 en los primeros negocios, habiendo terminado a la baja en la sesión anterior, por presiones vendedoras que surgieron en horas de baja liquidez.
El dollar index -un indicador del dólar global- se estabilizaba, al igual que las tasas de interés estadounidenses, mientras que los futuros del cobre subían moderadamente a niveles de US$ 6 por libra.
La jornada del miércoles estuvo marcada por las nóminas no agrícolas de enero, que superaron las expectativas del mercado, pero que no fueron suficientes como para sostener un repunte del dólar global, aunque sí dieron impulso a las tasas cortas en dólares.
Esta mañana se publicarán las peticiones semanales de subsidios por desempleo, para las que se espera ver una disminución respecto de la serie anterior, lo que colaboraría con la idea de un mercado laboral más fuerte.
Pero lo que más está acaparando la atención de los traders es el reporte de precios al consumidor de enero, agendado para mañana viernes. Según la estimación de consenso, el IPC habría repetido un alza mensual de 0,3%, un avance idéntico al de la serie subyacente, pero que en este último caso representa una aceleración desde el 0,2% de diciembre.
Mientras, el desarme de posiciones extranjeras contra el peso chileno se ha profundizado de forma particularmente rápida en los últimos días. Al cierre del jueves se cifró en unos US$ 3.700 millones netos, gracias a un cambio de más de US$ 1.400 millones en sólo tres días, y de esta forma ya se encuentra en línea con su promedio histórico.