Otrora ícono urbano, el edificio Telefónica se convirtió en un dolor de cabeza para sus dueños, la telco de capitales hispanos, debido a las dificultades para concretar su venta, que ya tuvo un proceso de enajenación fallido en 2019 y que ahora cuenta con una oferta a firme de la empresa estatal Desarrollo País.
Aunque desde Telefónica querían que la transacción se cerrara en 2025, al final los papeleos estatales retrasaron el deal por parte de Desarrollo País. “No hay una entidad en particular que esté frenando el proceso, sino que, como involucra recursos fiscales, se requieren de muchas firmas y muchas autorizaciones”, comentó un conocedor del proceso.
La demora ha provocado nerviosismo en la empresa, que está siendo asesorada en la comercialización por CBRE y GPS Property. No obstante, conocedores del proceso aseguran que la demora en el cierre de la operación ha hecho que surjan al menos dos nuevos interesados.
En todo caso, ya hay un acuerdo con la firma estatal en cuanto al monto, que estaría por sobre los US$ 60 millones, lo que en Desarrollo País consideran “un muy buen precio”, dada las características del inmueble y su conectividad. Además, hay más claridad de sus eventuales ocupantes, dado que la Dirección de Presupuesto (Dipres) autorizó a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), a Fonasa y al organismo minero Sernageomin para alquilar espacios en el inmueble. Consultada, la Dipres declinó referirse al tema.
Pese a la demora,la oferta de Desarrollo País sigue corriendo con ventaja. Esta empresa pública fue creada en enero de 2022, a partir del Fondo de Infraestructura. Los accionistas son el Fisco (99,991%) y Corfo (0,009%). Tiene un directorio constituido por cinco miembros designados por el Presidente de la República, dos de manera directa y tres propuestos por el sistema de ADP. El actual presidente de la mesa es el exdirector de Presupuestos, Sergio Granados, y su gerente general es Patricio Rey.
¿Por qué el interés? Por el precio y el gran espacio, comentan fuentes estatales. Inaugurada en 1996, con la presencia del entonces rey Juan Carlos I y la reina Sofía de España, la emblemática torre Telefónica, con forma de un celular típico de esa época, fue en ese momento el edificio más alto de Santiago y se transformó en un símbolo de modernidad y desarrollo en los 90’. Tiene 63.000 metros construidos y 143 metros de altura.