Internacional
Alza en los precios de los alimentos dispara la inflación de la economía brasileña en julio
Pese a las presiones, los economistas aún creen que el banco central volverá a recortar los tipos.
Por: Equipo DF
Publicado: Jueves 9 de agosto de 2012 a las 05:00 hrs.
Por Leonardo Ruiz Pereira
Sumándose a los desafíos de la administración Rousseff para revertir la contracción que vive la economía brasileña, en julio un alza en los precios de los alimentos impulsó la inflación del país, generando preocupaciones de que el banco central no alcanzará a cumplir su objetivo para este año. Esto no altera el pronóstico de un nuevo recorte de las tasas de interés a fines de mes para estimular el crecimiento.
Los precios del consumidor, medidos por el índice IPCA, subieron 0,43% desde junio, cuando avanzaron 0,08%. La tasa de inflación anual, en tanto, se aceleró a 5,2% desde 4,9% en junio.
Casi la mitad de la inflación de julio fue debido a los precios de los alimentos, informó la agencia oficial de estadísticas IBGE, explicando que el mal clima y las sequías hicieron aumentar los precios de los vegetales frescos como los tomates.
Analistas citados por Reuters habían pronosticado este escenario y esperan que el banco central de Brasil recorte las tasas de interés al menos dos veces más este año hasta 7,25% para tratar de reactivar la estancada economía.
El instituto emisor brasileño ha recortado sus tasas de interés en ocho ocasiones consecutivas desde agosto de 2011, hasta un mínimo sin precedentes de 8% actualmente.
El alza inflacionaria no debiera ocurrir de nuevo en los próximos meses, ya que se debió a un impacto en la oferta y no a una tendencia, explicó a Reuters la economista de ICAP Brasil, en Rio de Janeiro, Ines Filipa Marques Pereira.
Operadores encuestados por Bloomberg, en tanto, esperan que las autoridades reviertan el curso el próximo año y eleven las tasas hasta 9% para fines de 2013.
Momento difícil
La presidenta Dilma Rousseff ve cómo la economía, que desplazó el año pasado a Gran Bretaña como la sexta mayor del mundo, está por crecer menos de 2% en 2012, terminando con el boom de 7,5% visto hace dos años.
La presidenta además ha debido enfrentar presiones salariales de parte de los empleados públicos que ayer incluso incluyeron a los funcionarios sindicalizados del banco central brasileño que realizaron su primer paro en cinco años, pidiendo un alza de 23% e intensificando la ola de huelgas que enfrenta el gobierno. Con todo, ayer la presidenta aprobó un alza salarial para algunos empleados públicos. El PIB de Brasil se expandió a una tasa anualizada de 0,8% el primer trimestre.
La producción industrial cayó 5,5% en junio desde un año atrás y las ventas minoristas en mayo retrocedieron por 0,8% desde abril, lo máximo en más de tres años.