Durante su participación esta mañana en el seminario From Global to Local, organizado por Moneda Patria Investments, el exministro de Economía de Brasil, Paulo Guedes, describió un mundo caracterizado por la fragmentación, con tensiones geopolíticas, una reconfiguración de las cadenas de valor y un giro político hacia posiciones conservadoras en las democracias occidentales.
En ese nuevo escenario, el economista sostuvo que América Latina podría adquirir un papel más relevante como destino de inversión debido a su disponibilidad de recursos naturales, su potencial agrícola y su cercanía política y cultural con Occidente.
“¿Y qué hay en esto para nosotros, América Latina? Seremos redescubiertos”, afirmó Guedes durante su exposición. “Estamos en la frontera del espacio de inversión porque no convergimos hacia ellos. Ellos están convergiendo hacia nosotros”.
El exsecretario de Estado de la administración de Jair Bolsonaro planteó que la región cuenta con condiciones que podrían favorecerla en medio de la reorganización de los flujos de capital y producción. Entre ellas mencionó el petróleo, los minerales críticos y las oportunidades de inversión vinculadas a la agricultura y la incorporación de nuevas tecnologías.
“Tenemos petróleo, tenemos minerales críticos y tenemos la próxima frontera en agricultura e inversiones en cosas como pulverización de precisión”, sostuvo.
A su juicio, la automatización, los drones, los robots y los sistemas de control de precisión permitirán elevar con rapidez la productividad del sector agrícola.
“Ahora todo se controla con precisión. El sistema le dice: va un poco más lento, está desacelerando; por favor, mantenga su trayectoria, cambie el ángulo. Entonces, la productividad crecerá muy rápido”, ejemplificó.
Un mundo en desorden
La visión de Guedes sobre América Latina se insertó en un diagnóstico más amplio sobre el debilitamiento del orden económico internacional construido durante las últimas décadas.
Según el economista, la integración global permitió que miles de millones de personas salieran de la pobreza, particularmente en Asia, pero no produjo una convergencia política entre las sociedades abiertas de Occidente y los regímenes cerrados.
“Unimos el mundo económicamente. Fue maravilloso, altamente eficiente. Todos mejoraron. Pero no convergimos en visiones del mundo. Hay sistemas políticos cerrados y hay sociedades abiertas, y no convergieron”, señaló.
Guedes afirmó que el error de los sectores liberales fue asumir que el avance de la globalización y de las economías de mercado conduciría de manera natural hacia una convergencia institucional y democrática.
“Nuestro gran error, nosotros los liberales y nuestros amigos, fue pensar que nos estábamos moviendo hacia el fin de la historia, hacia la convergencia, porque 100 mil barcos chinos se movían por todo el mundo. Todos comerciaban con todos y el dinero se movía buscando mano de obra barata en Asia”, dijo.
En su análisis, el éxito económico de la globalización también generó tensiones internas en las democracias occidentales, debido a la percepción de que una parte de sus ciudadanos quedó rezagada mientras la actividad productiva y las inversiones se desplazaban hacia Asia.
Para Guedes, la pandemia, la invasión rusa a Ucrania y las tensiones en torno a Taiwán aceleraron el proceso de fragmentación de las cadenas globales de valor.
“Cuando empezó el Covid, comenzó la fragmentación de las cadenas de valor en todo el mundo. Inmediatamente después, Ucrania fue invadida por Rusia”, afirmó.
El exministro recordó que el cambio de enfoque de Estados Unidos no se limitó a la administración de Donald Trump. “No debemos invertir más en China. No invertiremos en Vietnam. No fue Trump, fue Yellen. Necesitamos invertir mediante nearshoring. Pero dijeron que eso no era suficiente. Tenía que ser friendshoring”, sostuvo.
El economista afirmó que este proceso refleja un cambio más profundo en las prioridades políticas de Occidente, desde la eficiencia económica hacia la seguridad y la geopolítica.
“La civilización occidental está en modo supervivencia. Apretó el botón: por favor, quiero seguridad, geopolítica y eficiencia económica de vuelta”, señaló.
Según Guedes, ese cambio ayuda a explicar el avance de fuerzas conservadoras y de derecha en distintas democracias occidentales. A su juicio, los votantes están demandando mayor protección frente a amenazas externas, la inmigración y la inseguridad económica.
En su exposición, el economista justamente destacó las tensiones asociadas a los movimientos migratorios. Si bien reconoció que la búsqueda de mejores condiciones de vida es natural, afirmó que los flujos masivos pueden sobrecargar las capacidades de los países receptores y alimentar demandas por mayor protección.
“¿Cómo se puede absorber a estas personas? ¿Quién va a defender la seguridad de mi empleo? ¿Quién va a defender a mi familia? ¿Quién va a proteger mi educación?”, planteó como interrogantes a resolver.
Jair Bolsonaro, líder de la derecha brasileña
Al referirse al escenario político de Brasil, Guedes sostuvo que Jair Bolsonaro continúa siendo el principal referente de la derecha del país y afirmó que su situación judicial ha contribuido a fragmentar al sector.
“Si pones en la cárcel al tipo que es el líder y no le permites comunicarse con nadie, entonces su esposa compite, otro compite, un amigo compite. Fragmentaron todo”, señaló.
Pese a esa dispersión, el exministro proyectó que las distintas fuerzas de derecha terminarán alineándose en una eventual segunda vuelta. “Tarde o temprano la derecha volverá. Creo que será ahora”, dijo, y agregó que “entenderán que deben unirse en la segunda vuelta”.
Guedes también incluyó a Bolsonaro entre los dirigentes de carácter fuerte que, a su juicio, han marcado el giro político de los últimos años. “¿Qué tienen en común Trump, Milei y Bolsonaro? Son hombres fuertes, así como Putin es un hombre fuerte”, afirmó.
El economista además relató que conversó con Flávio Bolsonaro, quien le habría señalado que su padre lo designó como sustituto y esperaba contar con su apoyo. Guedes respondió que no regresaría al Gobierno, aunque aseguró que parte de su antiguo equipo podría colaborar y que él seguiría asesorándolo.
“Te ayudaré, pero no volveré”, recordó que le dijo. “Mi equipo irá contigo. Muchos de ellos irán, muchos tipos muy buenos. Y yo seguiré asesorándote”, añadió.
Aunque se definió como liberal y no conservador, Guedes defendió la alianza entre ambos sectores. “Soy liberal, no conservador. Pero respeto y prefiero aliarme con un conservador antes que ir hacia la izquierda”, sostuvo.