Dos informes publicados en las últimas horas advirtieron sobre la delicada situación de la economía española, que estaría en riesgo de volver a caer en una recesión, precisamente en momentos en que se disparan las alertas por el financiamiento de los bancos.
Bajo el título de Informe de Crecimiento Económico y Recuperación en España, el centro de estudios independientes Conference Board, en conjunto con la consultora PwC, concluyeron que las tímidas tasas de crecimiento que exhibe la economía española desaparecerían si no se implementan reformas contundentes, consignó el periódico español Expansión.
En la presentación del reporte, el asesor senior de PwC y ex ministro de Administraciones Públicas del gobierno español, Jordi Sevilla, advirtió que si bien la estrategia de austeridad es necesaria sólo serviría para capear el temporal y agregó que la solución al problema es generar mayores ingresos. Sevilla añadió que aunque las reformas laborales son siempre difíciles, ayudan a que los trabajadores accedan a puestos más calificados y mejor pagados.
La investigación fue presentada ante las principales empresas locales, asegurando que la economía española tiene más riesgo que sus homólogas de la zona euro de caer en un nuevo periodo de recesión.
Debilidad de capital amenaza a las cajas
Las advertencias exacerban los temores provocados por las nuevas señales de debilidad en la banca. Según estimaciones de Evolution Securitiese, la desproporcionada exposición de las cajas (entidades de ahorro) al sector inmobiliario, significa que éstas necesitarán entre 40.000 millones y 50.000 millones de euros (US$ 67.210 millones) de nuevo capital para cubrir pérdidas.
Fuentes del gobierno informaron en las últimas horas que la autoridad está preparando una millonaria inyección de recursos para ayudar a las cajas a que concluyan una proceso de consolidación y fusiones. Pero un reporte de Merrill Lynch que se conoció el mismo día alertó que las nuevas pruebas de esfuerzo (stress test) a estas instituciones revelarían elevados niveles de déficit de capital. Los costos de financiamiento para las cajas a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), serían equivalente al rendimiento que paga el bono español de referencia a cinco años, más un premio de 500 puntos base, o cinco puntos porcentuales.
Ante la magnitud de este castigo, los analistas de Merrill Lynch creen que el gobierno y el Banco de España finalmente optarán por nacionalizar algunas entidades y estimular un nuevo proceso de concentración.
¿Próximo en la lista?
Los analistas de Merrill Lynch enfatizan que el sector financiero español se enfrenta a un período de extrema dificultad, sin embargo descartan que España vaya a ser el próximo país que tendrá que ser rescatado después de Portugal y añaden que si antes de la crisis nadie se preocupaba de las cajas españolas, éstas ahora tienen la atención del mercado, porque del éxito o fracaso de sus reestructuraciones podría depender la valoración futura de los bancos comerciales.