La era de la globalización está dando paso a una nueva era de nacionalismos
Ayer nada más la Unión Europea era el modelo para un mundo multipolar y el G-20...
Por: Equipo DF
Publicado: Miércoles 2 de noviembre de 2011 a las 05:00 hrs.
Noticias destacadas
Por Philip Stephens
Ayer nada más la Unión Europea era el modelo para un mundo multipolar y el G-20 parecía una institución capaz de unir los intereses de las naciones avanzadas y emergentes. Pero ahora tenemos turbulencia en Europa y estancamiento en el G-20.
Sería bueno pensar que el acuerdo de la semana pasada para rescatar al euro marca un punto de inflexión, pero hay dudas.
La era del multilateralismo está dejando lugar a una nueva era de nacionalismos. Estamos de vuelta en un mundo de Estados como el del siglo XIX, pero con la paradoja de que los gobiernos nacionales han cedido poder al capital financiero, a las cadenas de abastecimiento transnacionales y a los rápidos cambios en las ventajas comparativas. El control de la información está en manos de la televisión satelital con 24 horas de noticias y de la cacofonía que es la web. La consecuencia es una crisis de la política. Los ciudadanos esperan que los políticos los protejan de las inseguridades –económicas, sociales y físicas– que vienen con la integración global. Pero los gobiernos han perdido en parte su capacidad para cumplir con las demandas.
Los que buscan una explicación al auge de la xenofobia a ambos lados del Atlántico, y de las protestas en Wall Street y otros lugares, la encontrarán en la brecha entre la oferta y la demanda de seguridad individual.
Hasta no hace mucho era razonable suponer que el acuerdo de posguerra podía modificarse para incluir el rebalanceo del poder global. Aunque hubiera discusiones sobre el equilibrio de influencias –por ejemplo, sobre los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU– y se sospechara que el multilateralismo favorecía las normas y los valores occidentales, Beijing, Delhi y Rio de Janeiro podían ser incluidos. Después de todo, su auge había dependido de un sistema mundial de reglas.
De hecho, las intenciones de las nuevas potencias apenas han sido puestas a prueba. La gran falla está en las naciones ricas.
Un Occidente preocupado por sus crisis le dio la espalda a las ambiciones internacionalistas.
En Bruselas se hablaba de Europa como actor global; ahora hablan de sobrevivir. Mitt Romney, el principal competidor por la nominación presidencial republicana en EEUU, habla de otro siglo norteamericano: es puro aire caliente. Con el lastre de la deuda y el déficit, la única superpotencia se inclina hacia el aislacionismo.
Las dificultades del euro son la fachada de una crisis más profunda de integración. En otras épocas, tras los discursos grandilocuentes sobre solidaridad europea estaba el reconocimiento de que la cooperación servía a los intereses nacionales.
Tras la crisis del euro, parece que lo que Grecia, Portugal, España o Italia ganan, Alemania, Holanda u otros pierden. Por esa senda se vuelve a la Europa de la Paz de Westfalia.
Los emergentes aprenden la lección: si Estados tan cercanos en lo político, económico y cultural como los de la eurozona dudan tanto para rescatar la moneda única, por qué otros deben tener fe en un “gobierno global”. Tal vez Europa exageró su influencia.
Washington fue el arquitecto del orden de posguerra. Aunque disminuido por la debilidad económica, EEUU sigue siendo la potencia indispensable. Pero esto no le cae bien a los miembros del Tea Party o a los estadounidenses que pierden su empleo por la competencia extranjera.
Thomas Hobbes prevalece ahora sobre Immanuel Kant en el reordenamiento del sistema global. Pero he aquí la segunda paradoja: la era del nacionalismo promete a su vez una nueva crisis de los Estados.
Te recomendamos
ARTICULOS RELACIONADOS
Newsletters
LO MÁS LEÍDO
“Continuará siendo fuente de conflictos”: la advertencia del Panel Técnico sobre el cálculo de pagos en hospitales concesionados
El análisis fue realizado en una resolución vinculada al Hospital Félix Bulnes, cuya concesionaria solicitó al MOP una compensación cercana a US$ 16 millones.
“Continuará siendo fuente de conflictos”: la advertencia del Panel Técnico sobre el cálculo de pagos en hospitales concesionados
El análisis fue realizado en una resolución vinculada al Hospital Félix Bulnes, cuya concesionaria solicitó al MOP una compensación cercana a US$ 16 millones.
BRANDED CONTENT
Santander lanzó una nueva campaña que permitirá a sus clientes ser testigos en vivo de un Grand Prix
La campaña permitirá a clientes que contraten y/o ya tengan una Cuenta Digital Santander participar por un viaje para asistir a una de las fechas más esperadas del calendario de la Fórmula 1, fenómeno que vive un fuerte auge a nivel mundial y también en Chile.
En Perfeccionistas entrevistamos a un deportista chileno que quiere llegar tan alto como sus saltos
Mauricio Molina nos cuenta de su pasión por el BMX y cómo se convirtió en el primer chileno en competir en esta disciplina en unos Juegos Olímpicos y ser parte del selecto grupo de los 25 mejores del mundo.
Instagram
Facebook
LinkedIn
YouTube
TikTok