Los problemas que han tenido los argentinos para conseguir dinero en efectivo derivó en que Administración General de Ingresos Públicos (AFIP) el banco central, encabezado por Mercedes Marcó del Pont decidieran impulsar una medida que obliga al comercio a entregar la opción de operar con tarjetas de débito y crédito para moderar la demanda de billetes.
Sin embargo, la medida no sólo trata de disimular la falta de circulante que el gobierno intentó solucionar con la llegada de efectivo proveniente de Brasil, sino que también pretende combatir las ventas informales, ya que no se puede evitar la entrega de boleta cuando se paga con tarjeta, tanto de débito como de crédito.
Estamos buscando trabajar en esta dirección sobre todo en los comercios del interior del país, donde en muchos casos los comerciantes todavía no ofrecen al público la posibilidad de pagar con tarjeta, comentó al periódico argentino El Cronista una fuente del instituto emisor.
Comerciantes descontentos con la medida
Los comerciantes se han mostrado molestos con la medida y creen que es perjudicial, ya que no todos los locales están bancarizados.
Si uno de los objetivos es bancarizar al comercio, creo que el mejor instrumento es trabajar sobre el impuesto al cheque, comentó al portal Infobae el presidente de la Cámara Argentina de Comercio, Carlos de la Vega. Además, los comerciantes se quejan de los costos adicionales que les representa trabajar con tarjetas, para lo cual deben instalar un dispositivo denominado postnet.
El banco central argentino comenzó el año pasado a impulsar una serie de normas que buscaban reducir el uso de dinero en efectivo, como el lanzamiento de una cuenta gratuita universal, transferencia sin costo por hasta 10.000 pesos argentinos (US$ 2.500), la apertura de sucursales de las entidades bancarias y la bancarización de los salarios judiciales.