Ayer terminó por derrumbarse el gobierno de Irlanda, que había comenzado a tambalearse el martes. Ese día presentó su renuncia el ministro de Relaciones Exteriores, Micheal Martin, quién había desafiado al primer ministro Brian Cowen por el liderazgo del partido gobernante Fianna Fail.
Pero lejos de terminar ahí, la crisis política siguió profundizándose, con otros cinco ministros presentando su renuncia entre el miércoles y ayer. La salida en masa obligó a Cowen a convocar a elecciones generales adelantadas para el 11 de marzo.
La popularidad del primer ministro irlandés y del Fianna Fail cayó abruptamente después de que Irlanda se viera obligada a pedir un rescate por 85.000 millones de euros (US$ 113.400 millones) durante la crisis de deuda soberana europea.
El premier ya venía planeando una reestructuración de su gabinete con miras a elecciones generales en marzo pero el Partido Verde, su socio de coalición, había intentado bloquearlo. Ahora eso ya no será posible.
En una declaración ante el parlamento, Cowen señaló que la actual coalición continuará gobernado hasta los próximos comicios y que redistribuyó las carteras que quedaron vacantes entre los actuales miembros del gabinete para no generar otros costos adicionales a las finanzas públicas.
El primer ministro recordó que el Dáil, como se le conoce al parlamento de Dublín, debe finalizar el proceso de aprobación de los presupuestos generales para 2011. Es clave que el gobierno pueda acceder a los 65.000 millones de euros ofrecidos por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional para el rescate de este país.
Además de la Cancillería, las reparticiones afectadas por las renuncias incluyen al Ministerio de Defensa; el de Empresas, Comercio e Innovación; Transporte; Salud e Infancia y Agricultura.