El Banco Central de Chile se refirió este miércoles a la sorpresiva modificación del dato de posicionamiento off-shore de divisas correspondiente al pasado viernes, revisión que echó por tierra la idea de un enérgico desarme de las posiciones extranjeras contra el peso chileno suscritas con bancos locales.
"La cifra publicada para el 9 de enero de 2026 en la serie de derivados con No residentes ME/MN (moneda extranjera contra moneda local) es de US$ 8.952 millones. Se hizo una revisión que obedece a una actualización en la información proveniente de agentes reportantes, lo que está previsto en la política de revisiones", dijo DF el Central a través de una respuesta escrita, que a eso de las 18:00 horas fue publicada en la web de su base de datos estadísticos.
El dato reportado inicialmente había apuntado a un monto vigente de aproximadamente US$ 7.800 millones contra el peso, lo que supone una reducción de unos US$ 1.500 millones respecto del jueves. Con la modificación hecha por el Central, la variación es de sólo US$ 375 millones.
"Hubo un informante en un banco que actualizó la información de lo ocurrido antes. Lo que pasa es que los volúmenes van cambiando, y ahora llamó la atención porque era un volumen más significativo. Por eso generó el ruido que generó, pero no es un error del Banco Central: los agentes reportan y ellos son los que tienen la información", dijeron fuentes cercanas al proceso.
Los esperanzados
El monto inicial fue comentario obligado entre quienes analizaron a fondo los movimientos del dólar este martes, que fue la primera jornada de reacciones, ya que la serie se publica con dos sesiones de rezago.
Así ganó fuerza la idea de que los extranjeros, importantes actores del mercado cambiario local, habrían comenzado a desarmar decididamente sus posiciones -principalmente forwards- contra el peso chileno. Algo que varios han estado esperando que ocurra, pues estas crecieron rápidamente incluso mientras el peso seguía fortaleciéndose.
Entre las hipótesis que se han estado elaborando para explicar la divergencia, una de las más comentadas es que el posicionamiento podría obedecer a nuevas estrategias de carry trade para aprovechar las altas tasas de interés de otras jurisdicciones latinoamericanas, usando las posiciones en Chile como cobertura y no necesariamente como especulación.
El carry trade, que consiste en financiarse en una jurisdicción con bajas tasas y aprovechar instrumentos de renta fija en otra con tipos elevados, ha experimentado cambios a nivel global por el giro del Banco de Japón hacia una política más restrictiva. El yen fue por décadas la divisa de financiamiento por excelencia, gracias a las tasas negativas del ente rector nipón.