El dólar cayó inicialmente a $ 880 este martes post IPC estadounidense, recientes operaciones del Ministerio de Hacienda y un desarme de forwards. Pero los bajos niveles atrajeron una ola de demanda que al final lo devolvió a donde estaba, e incluso un poco más arriba.
La paridad dólar-peso bajó $ 5,2 hasta los $ 880,2 en las pantallas de Bloomberg, y desde este mínimo de la sesión la caída empezó a revertirse. Así, el dólar cotizó a $ 886,8 al cierre, un alza de $ 1 respecto de la víspera.
El rebote fue propiciado por el curso de los precios internacionales. La gran mayoría de divisas emergentes se debilitó durante la sesión, aunque hubo casos contrarios en Latinoamérica, mientras que el dollar index repuntaba 0,3%. Las tasas cortas de Estados Unidos oscilaron, para caer al final levemente. El cobre transado en Londres bajó 0,6%.
Agentes del mercado atribuyeron este repunte del dólar global a una búsqueda de refugio motivada por temores geopolíticos, después de que Donald Trump llamara a los iraníes a seguir con las intensas protestas contra el régimen de los ayatolás, y dijera que "la ayuda está en camino".
En cuanto al IPC estadounidense, "la reacción de los mercados ha sido muy tibia, por lo general, dado que las expectativas de recortes de tasas de interés en EEUU no han cambiado prácticamente. El repunte pronunciado por parte de las divisas latinoamericanas lo asociamos a otros factores como las constantes subidas de precios de algunas materias primas, como el cobre o el oro", dijo a DF el analista de mercados de Ebury, Diego Barnuevo.
El IPC de diciembre subió 0,3% mes a mes, y con ello la tasa de inflación se mantuvo en 2,7% anual, sin sorpresas para el público. Sin embargo, el IPC subyacente -que excluye alimentos y energía, componentes más volátiles- registró 0,2% y 2,6% en las respectivas comparaciones, ambas una décima por debajo de lo esperado.
¿Cambio de rumbo?
Factores locales contribuyeron al fuerte descenso que tuvo por momentos el dólar-peso. "Hay un par de cosas que nos distinguen en este minuto. Con las ventas de dólares de la Dipres, hay bastante liquidez dando vuelta, y esto pone al tipo de cambio 'mirando hacia el sur'", explicó el economista jefe de EuroAmerica, Felipe Alarcón.
El otro tema importante, sostuvo, es el posible punto de inflexión de las posiciones extranjeras en el mercado de forwards, que habían estado creciendo desfavorablemente para el peso chileno.
La abultada posición neta de los no residentes se redujo en cerca de US$ 1.500 millones sólo el pasado viernes, quedando en unos US$ 7.800 millones contra el peso. Es el mayor movimiento vendedor de moneda extranjera en un día desde al menos principios de 2022, que es cuando comienza este registro en el monitor del Banco Central.
"Los extranjeros empezaron a comprar moneda extranjera de forma importante cuando se apretó la liquidez en dólares, con lo que estar corto en pesos y largo en dólares era prácticamente gratis. Ahora eso se deshizo, porque la tasa interna cayó, y eso implica que ir contra el peso ya no es gratis. Entonces probablemente están empezando a deshacer esa posición larga en dólares que construyeron durante los últimos meses", repasó Alarcón.
Y queda por compilar la sesión del lunes. El dólar-peso inició la semana con una fuerte caída a mínimos de dos años, ya que la investigación penal contra el presidente de la Reserva Federal dio un golpe al billete verde en todos lados, por las preocupaciones sobre la independencia del principal banco central del planeta. Las ventas de Hacienda contribuyeron a hacer del peso chileno una de las divisas más fortalecidas.