El dólar se despidió de julio con una caída semanal, corrigiendo una parte de sus caídas previas en las últimas operaciones, tras la volatilidad que dejó la reunión de política monetaria de la Reserva Federal (Fed).
Los últimos días del mes suelen verse afectados por algunos flujos de carácter más técnico y que fundamental. La paridad dólar-peso subió $ 5,9 hasta los $ 932 al cierre de este viernes, pero marcó un descenso de $ 16,7 a nivel semanal, y con esto compensó una buena parte de las alzas previas de julio, terminando el mes con un avance de $ 8,7 en términos netos.
El peso chileno venía de destacar positivamente a nivel mundial en los últimos días. De hecho, fue la tercera divisa emergente con mejor desempeño spot durante la semana, superado por el peso colombiano y el rand sudafricano.
"Los fundamentos de mediano plazo del peso chileno continúan siendo favorables, apoyados por un precio del cobre estructuralmente elevado, mejores perspectivas de inversión, avances en reformas estructurales y un posible mayor crecimiento potencial. En línea con ello, proyectamos un dólar-peso de $ 920 para diciembre y de $ 870 para el cierre de 2027", publicó Credicorp Capital en su informe de monedas de la región.
Algunas noticias domésticas de este viernes hicieron prever un mejor Imacec. En concreto, dentro del informe de cifras sectoriales de junio publicado por el INE, las ventas minoristas se expandieron 5,1% interanual (por arriba del 3% de la estimación de consenso), mientras que la producción industrial creció 1,3% (contrario a la expectativa general de una contracción de 3,5%).
Por su parte, el informe del INE sobre el mercado laboral reveló que la tasa de desempleo fue de 9,4% en el trimestre abril-junio, cuando en promedio los economistas del mercado esperaban que subiera a 9,5%.
Con ello se estrechó un poco más el diferencial de tasas entre Chile y Estados Unidos, algo que tiende a fortalecer al peso. Los swaps a un año acumularon un alza semanal de 10 puntos base (pb), siendo un factor clave el sesgo restrictivo del Banco Central este martes, mientras que las tasas comparables estadounidenses disminuyeron 7,5 pb. Con todo, el diferencial sigue más estrecho que a comienzos de año, por el giro al alza en las expectativas sobre el tipo oficial de la Fed.
Potencial de caer
Tras sufrir una fuerte caída de 1,5% en el curso de las dos jornadas anteriores, el dollar index -que mide al dólar frente a otras "monedas duras"- intentó sin éxito una recuperación este viernes. En paralelo, los precios del cobre encontraron espacio para subir durante la tarde, y así el futuro Comex estadounidense avanzaba 1,1% hasta los US$ 6,54 por libra.
El hecho de que la Fed haya mantenido la tasa de interés, sin darle al mercado una mayor claridad, le asestó un fuerte golpe al billete verde a mitad de semana. A esto se sumaron más tarde datos de PIB e inflación por debajo de lo esperado en EEUU, junto con especulaciones de una intervención favorable al yen japonés.
"Aún podría haber margen para un mayor long squeezing (apretón de posiciones largas) sobre el dólar global, y seguimos sin atrevernos a afirmar que ya se haya tocado fondo con las últimas caídas. Cualquier dato decepcionante de EEUU debería provocar un reajuste de precios con un tono más dovish (flexible) que antes, especialmente si los precios del petróleo vuelven a estar presionados hacia abajo", escribió el estratega de divisas de ING, Francesco Pesole.
"Las declaraciones desde la Fed también serán cruciales. Si los votos disidentes se convierten en la nueva norma, es probable que los comentarios fuera de las reuniones de los miembros individuales del Comité Federal de Mercado Abierto sean objeto de un mayor escrutinio, ya que los mercados evaluarán las intenciones de voto antes de la próxima reunión", continuó.
Por su parte, el petróleo Brent siguió rondando los US$ 90 por barril, a la espera de noticias sobre el conflicto en Medio Oriente. Mientras EEUU e Irán han seguido intercambiando fuego, con algunas pausas, los traders están atentos a cualquier avance en negociaciones que permitan reestablecer una tregua y abrir el estrecho de Ormuz.