Meta Platforms está levantando en una zona rural de Luisiana un centro de datos, cuya construcción costará más de US$ 50 mil millones y que, incluso, sumados los chips y equipos, podría superar los US$ 250 mil millones, según estimaciones de Bloomberg. Es una obra que, a modo de ejemplo, representa más de dos tercios del Producto Interno Bruto (PIB) de Chile.
Se trata de cifras que parecen no conversar armoniosamente con los ingresos para el tercer trimestre que proyectó la compañía en su reporte de este miércoles, de entre US$ 61 mil millones y US$ 64 mil millones. El punto medio de ese rango, US$ 62.500 millones, quedó bajo los US$ 63.200 millones que proyectaba el mercado, una brecha acotada, pero lo suficiente para mover a la baja la acción.
El papel, que había cerrado la rueda en US$ 585,61, se llegó a desplomar 10% tras el reporte, profundizando un retroceso de 11% anual. Al cierre de esta edición, el descenso en las operaciones del after market se moderaba a 7%.
El peso del gasto
Junto con una utilidad por acción de US$ 6,18, que quedó bajo los US$ 7,19 esperados, la empresa liderada por el multimillonario Mark Zuckerberg y que forma parte de una de las denominadas “Siete Magníficas”, midió su proyección de inversión de capital para 2026 a un rango de entre US$ 130 mil millones y US$ 145 mil millones, elevando el piso desde los US$ 125 mil millones anteriores.
Asimismo, el flujo de caja libre se redujo a US$ 784 millones, desde US$ 8.550 millones en el mismo trimestre de 2025.
“La preocupación aumenta porque Meta elevó el piso de su inversión anual y también subió el límite inferior de sus gastos totales, mientras que Reality Labs (división de realidad virtual) volvió a registrar pérdidas superiores a las esperadas”, explicó a DF la analista de mercados de XTB, Emanoelle Santos.
La estructura del negocio explica la sensibilidad del mercado a esas cifras. Meta financia sus apuestas en IA -centros de datos, modelos y lentes inteligentes- con la caja que generan los avisos publicitarios en sus redes sociales. Mientras el negocio publicitario crezca más rápido que el plan de inversión, la ecuación se sostiene. Por lo tanto, una proyección de ventas más débil que la esperada altera ese equilibrio.
Contratiempos en el tribunal
La compañía también ajustó al alza su estimación de gastos totales del año, porque tuvo que incorporar US$ 2.400 millones en multas asociadas a procesos judiciales.
Esto a raíz de que miles de personas y distritos escolares en Estados Unidos demandaron a Meta por acusaciones de que sus productos son dañinos para menores de edad y que decantó que en marzo la firma perdiera otro juicio en Nuevo México -donde se alegó que no protegió a menores de depredadores en línea- con una multa de US$ 375 millones que aún litiga.
“Lo negativo vino de las proyecciones para el tercer trimestre del año en ventas, que estuvieron levemente por debajo de lo esperado y que Meta habló de varios litigios que vienen, relacionados al acceso de niños y adolescentes a redes sociales”, comentó el portfolio manager de Fintual AGF, Rolando Rogers.
Capital
Finalmente, el escenario termina siendo transversal entre las mayores tecnológicas estadounidenses que gastarán este año en inversión de capital. Ya lo hizo la semana pasada Alphabet, elevando su propia proyección hasta US$ 205 mil millones y su acción también retrocedió.