El dólar se fue a pique este jueves tanto en Chile como a nivel global, tras las masivas repercusiones que dejó la reunión de la Reserva Federal (Fed), a lo que se sumó una sorpresa a la baja en datos económicos de Estados Unidos y señales de intervención cambiaria en Japón.
La paridad dólar-peso cayó $ 7,4 hasta los $ 926 al cierre de la sesión en las pantallas de Bloomberg. El tipo de cambio llegó a caer hasta los $ 923 durante la mañana, después de cerrar estable este miércoles tras la reunión de la Fed.
"Varios factores influyeron en esta caída. El PIB, que resultó más bajo de lo esperado, y también el dato mensual de inflación PCE subyacente -un indicador que la Fed está mirando muy de cerca- hizo que disminuyeran las expectativas de un aumento de tasas en septiembre", dijo a DF el FX trader de la mesa de dinero Sales & Trading del Banco Bci, Jorge Concha.
El dollar index se hundía 0,9% hasta los 99,9 puntos, tras perder 0,5% en la víspera. El importante fortalecimiento del yen japonés (2,5%) contribuyó a esta nueva caída, en medio de las especulaciones de que el gobierno nipón volvió a intervenir el mercado.
La depreciación generalizada del dólar dio espacio a un mayor resurgimiento del cobre, con lo que el futuro transado en Londres subió 1,6% a US$ 6,27 por libra, y el contrato Comex estadounidense aumentaba 3%.
Piden claridad
Y el precedente que dejó la Fed fue imposible de ignorar, después de que el banco central mantuvo sin cambios las tasas este miércoles. El mercado esperaba esto, pero había descontando alrededor de un tercio de probabilidad que anunciara un alza de 25 puntos base (pb) para hacerse cargo de la alta inflación. Luego, su presidente, Kevin Warsh, no ofreció explicaciones claras sobre la decisión.
La curva de rendimientos del Tesoro siguió empinándose, pues el rendimiento a dos años -sensible a la política monetaria de corto plazo- caía 3,7 pb, mientras que las tasas a 30 años se estabilizaron en 5,2%, su mayor nivel desde 2007.
"Son buenas noticias para Chile, porque uno de los factores que había alimentado la depreciación cambiaria era que el diferencial de tasas con EEUU se había estrechado aún más. Eso se revierte parcialmente con lo que pasó ayer y, además, con un mensaje del Banco Central de Chile que fue algo más hawkish (restrictivo), algo razonable considerando que las tensiones en Medio Oriente, lejos de solucionarse, han empeorado", comentó el economista jefe de EuroAmerica, Felipe Alarcón.
De acuerdo con su análisis, la postura de la Fed centrada en no ofrecer una expectativa de alza de tasas en el corto plazo se está interpretando como un error de política monetaria, pensando en que, si no se sube la tasa hoy de manera ordenada, probablemente después habría que hacerlo más desordenadamente.
"Por eso hubo un empinamiento de la curva y el dólar global perdió valor inmediatamente. Esa tendencia ha continuado, y hoy además se vio reforzada por la posible intervención de Japón", explicó el economista.
El petróleo Brent caía 1,8% a US$ 89 por barril, pero tras haberse disparado 7,9% en la jornada anterior. Hubo una nueva ola de ataques en Medio Oriente que incluyó una ofensiva estadounidense contra objetivos iraníes, entre ellos la estratégica isla de Qeshm, y más represalias iraníes en otros países de la región.
El crudo empezó a incorporar anticipadamente en los precios un episodio de violencia como este, después de que Donald Trump prometiera "golpear muy duro" a Irán como respuesta a un ataque sorpresa iraní a una base militar estadounidense en Jordania.
Desde Bci, Concha advirtió que, si bien el dólar-peso salió de la zona de sobrecompra alcanzada en niveles de $ 950, los riesgos se mantienen. "Esta fue una semana de ajuste. ¿Puede ser el término de las alzas? No lo sabemos. Hay que ver qué pasa con dos factores importantes: el conflicto geopolítico y los aranceles. Pero sí estamos viendo una corrección respecto del máximo anual que se alcanzó la semana pasada", concluyó.