Los principales mercados de Europa vuelven a inclinarse por las ventas, hundiéndose a nuevos mínimos de un año.
Los índices, sin embargo, iniciaron la sesión con alzas promedio de 2%, favorecidas por las informaciones sobre una eventual compra de bonos italianos por parte de China, rumor que ayer terminó empujando a Wall Street.
Sin embargo, según Market News International, Beijing no adquiriría deuda del afectado país peninsular, hecho que provocaba una nueva ola de ventas en las plazas del viejo continente.
A ello se suma la alta tasa de interés que tuvo que pagar Italia para una emisión de deuda.
A todos estos elementos hay que sumar el persistente temor a la propagación de la crisis de deuda en Europa, principalmente por la delicada situación de Grecia que estaría al borde del default.
En ese contexto, el FTSE de Londres cae 0,72%, mientras que el Cac de París lo hace en 1,76%, afectado principalmente por la debacle de su sector financiero, muy expuesto a los problemas de deuda de países periféricos de la zona euro.
En Milán, curiosamente, la baja es mucho más moderada, de sólo 0,29%, que se amplía a 0,63% en el caso de la Bolsa de Madrid y -0,34% en el caso de su par de Frankfurt.
Los futuros de Wall Street también apuntan a una apertura en rojo. En Asia, el Nikkei se recuperó desde sus mínimos de abril de 2009 con un alza de 0,94% gracias al efecto de China.
Sin embargo, la bolsa de Shangai y de Hong Kong no tuvieron actividad por feriado.
Euro
La moneda única también abría con subidas ym arcaba un máximo de US$ 1,3679, pero, al mismo tiempo que se daban la vuelta los principales índices bursátiles, el euro se hundía más de un centavo hasta fijar un cambio de US$ 1,3558.
La divisa comunitaria recuperaba algo del terreno perdido y cotizaba a 1,359, con una caída del 0,65%.
Las palabras de Obama pesan también sobre el cambio del euro. El presidente de Estados Unidos instó ayer a los europeos a coordinar mejor sus políticas fiscales para resolver la crisis de la deuda, cuyo foco inmediato es Grecia, pero apuntó que el mayor problema pueden ser España e Italia si los mercados siguen arremetiendo contra ellos.
La caída del euro y de las bolsas europeas han venido acompañadas de un aumento de la prima de riesgo. La de Italia ha superado los 400 puntos, mientras que la española se fija por encima de los 370 puntos.