Fitch Ratings ha decidido rebajar la calificación crediticia a la gran banca española, uniéndose así a Standard & Poor's, que ha rebajado el rating de 10 entidades financieras españolas y empeorado la perspectiva de otras cuatro.
En concreto, la agencia de calificación ha rebajado en un escalón los ratings de Banco Santander, Banesto, BBVA, CaixaBank, Banco Popular y Banco Sabadell por considerar, generalmente que los bancos no deben tener una calificación mayor que el país en el que estén domiciliados.
En el caso de BBVA, los analistas de ambas agencias han recortado el rating hasta 'AA-' desde 'AA' con perspectiva negativa y confirman la calificación 'a- 1+' a corto de la entidad. En el caso de Santander S&P baja la nota al blanco, así como a sus entidades subsidiarias Banesto, Santander Consumer y Santander UK, que pasan desde 'AA', hasta 'AA' con pespectiva negativa. La agencia confirma la nota 'A-1+' a corto plazo. Fitch aplica la misma rebaja a Santander, entidad presidida por Emilio Botín, y a Banesto.
La agencia también recorta la nota a Sabadell, Giupuzcoano Popular hasta 'BBB', desde 'A-', y a CaixaBank y la Caicxa hasta 'A', desde 'A+'.