Por Paula Gallardo
“El crédito universal está partiendo y siempre hay espacio para mejorar”. De esta forma abordó ayer el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, la polémica generada por el complejo debut del instrumento, que ha tenido una dispar implementación por parte de los oferentes de crédito, al punto de tornar difícil su comparación.
Intentando poner paños fríos en el tema, Larraín sostuvo que “nos vamos a preocupar que la norma se aplique adecuadamente y que vaya progresando”.
De hecho, reconoció que han estado realizando monitoreos a la implementación de la norma conjuntamente con el Sernac y la Superintendencia de Bancos.
Consultado respecto de posible vacíos que pudiese contener la norma, el jefe de las finanzas públicas sólo respondió que “por eso estamos supervisando este proceso”.
Cabe recordar que el miércoles, el director del Sernac, Juan Antonio Peribonio, advirtió que monitorearán el tema toda la semana y que luego evaluarían posibles multas en caso de incumplimiento, que podrían llegar hasta 50 UTM.
“Nadie puede decir que el producto no está”
La banca en tanto, ratificó a través del presidente de la Asociación que los agrupa, Jorge Awad, que lo importante es que el instrumento está disponible para la consulta de los clientes, pese a las diferencias que pudiesen existir.
“Lo importante es que el producto está en stock. Nadie puede decir que el producto no está. Puede ser que algunos hayan estado en diferentes tramos o en diferentes plazos; entonces, dejemos que el producto se vaya desplegando”, sostuvo.
Más tajante fue el gerente general de Corpbanca, Mario Chamorro, quien aseveró que faltó claridad respecto de cómo debía implementarse la norma.
“El problema es que nunca estuvo muy claro ni fue muy evidente lo que teníamos que hacer. Me encantaría que hubiesemos salido bien el primer día, pero no se pudo. Eso sí, esperamos que en una semana vayamos a estar funcionando totalmente bien”, explicó.
Respecto de si esta falencia fue imprevisión de la industria o vacíos en el reglamento, Chamorro sostuvo que cree que es un problema de normativa. “Uno la interpreta como la normativa sale. Es difícil, porque además los niveles de riesgo de cada persona son diferentes”, añadió.
Tal como señaló Awad, Chamorro insistió en que “acá estamos todos aprendiendo, los reguladores, los parlamentarios, nosotros y hay que darse un tiempo para ajustar los modelos a los que uno quiere. Muchas leyes, con los reglamentos, se empiezan a ajustar y comienzan a hacer sentido”.
Por su parte, el gerente general de Itaú, Boris Buvinic, aclaró que no hay que perder de vista que si bien el reglamento apunta hacia la estandarización, “cada banco tiene la prerrogativa de ver la decisión final desde el punto de vista de riesgo de crédito”.
Además, confirmó que el miércoles en Itaú “otorgamos los primeros créditos universales y lo están demandando porque permite comparar mejor las ofertas entre distintas instituciones”.
Sobre la citación que harán diputados al ministro de Hacienda, Felipe Larraín y al superintendente de Bancos, Carlos Budnevich, para que expliquen las dificultades de la implementación del reglamento, Buvinic señaló que “la fiscalización siempre corresponde y creo que la super de Bancos va a tomar todas las medidas para que la norma se ejecute como corresponda y probablemente va a requerir ajustes”.