Los mercados internacionales se desploman nuevamente, con Europa a la cabeza. Esta vez es el temor a una posible cesación de pagos de Grecia y su salida del euro el factor que ahuyenta a los inversionistas del mercado.
El pánico es total, lo que se ve reflejado especialmente en el desempeño de los bancos franceses que caen más de 10%.
Al complejo escenario griego se suma la pérdida de apoyo que va sumando la canciller alemana Angela Merkel respecto de las ayudas al país heleno.
Estas vicisitudes se suman a la renuncia del economista jefe del BCE, Juergen Stark, por la política de recompra de bonos del emisor de ese continente, profundizando aún más la incertidumbre sobre la crisis de deuda del viejo continente.
En ese contexto, la Bolsa de París desploma 4,28%, afectado principalmente por el sector financiero. Le sigue la Bolsa de Milán que pierde un 3,43% y el Ibex de Madrid con un 2,91%.
En Frankfurt, el Dax cae 3% y en Londres el FTSE retrocede 2,91%.
La incertidumbre en torno a la crisis de deuda en Europa también pegó con fuerza en Asia, especialmente en Hong Kong donde el Hang Seng -su índice líder- sufrió un descalabro de 4,21%. En Tokio el Nikkei perdió 2,31% y se ubicó en mínimos dessde abril de 2009 y en Oceanía la Bolsa de Australia se despidió de la jornada con una baja de 3,72%.
En Wall Street, los futuros anotaban caídas de casi 2%.
Alemania
El ministro alemán de Economía, Philipp Roesler, afirmó ayer en una columna de opinión que publica mañana Die Welt que "cuando se trata de estabilizar el euro no se pueden descartar medidas a corto plazo y eso incluye, si es necesaria, una suspensión de pagos ordenada en el caso de Grecia siempre que dispongamos de los instrumentos financieros pertinentes".
"El Gobierno griego tiene que saber que nuestras ayudas dependerán de la evolución de las reformas", afirma Roesler.
Los líderes de la eurozona acordaron un segundo rescate pero quieren que Atenas se comprometa aún más con el orden de sus finanzas públicas, que han vuelto a deteriorarse por culpa de la recesión.