Finning Chile no es una empresa minera. Sin embargo, lo que ocurre con esta compañía puede tener grandes repercusiones en la industria minera, ya que se trata de uno de los principales proveedores de arriendo de equipos y repuestos y servicios de mantenimiento para las grandes industrias del país.
Por eso, la decisión del Sindicato N° 2 de Finning, que el lunes dio por fracasadas las instancias de mediación y declaró una huelga denunciando un tratamiento discriminatorio frente a otras agrupaciones de la empresa, está generando repercusiones en todo el sector.
No solo se trata de que desde su enorme Centro Logístico de de La Negra han dejado de fluir los repuestos y piezas que son clave para muchos clientes, sino que además sus trabajadores movilizados están haciendo presión en las faenas de grandes mineras, incluyendo nombres como Escondida y Codelco, bloqueando las rutas de acceso o demorando el ingreso de los operarios durante los cambios de turno, en muchos casos con la solidaridad de los sindicatos de las propias empresas.
Miles de trabajadores afectados
Una de estas grandes mineras afectadas por las movilizaciones es BHP, que este viernes emitió un urgente llamado a las autoridades para que intervengan.
“Nuestra compañía lleva cuatro días afectada por un conflicto correspondiente a terceros. Los bloqueos en la ruta de la minería han generado intermitencias en el tránsito vehicular desde y hacia nuestra faena, con retrasos en los cambios de turno y teniendo como principales afectados a miles de trabajadores que quieren iniciar su descanso o desarrollar con normalidad sus labores”, señaló Pablo Pisani, vicepresidente de Asuntos Corporativos y Comunicaciones de Escondida.
“Frente a esto, hacemos un llamado urgente a la autoridad y a todas las partes involucradas para destrabar esta situación y poder desarrollar nuestra actividad en las condiciones adecuadas”.
Las negociaciones entre el Sindicato Nacional Nº2 de Finning y la empresa siguen, luego de que la última reunión, de ayer jueves, terminara sin avances, en medio de cambios de horario y condiciones impuestas por la compañía para presentar una propuesta formal.
“Lamentablemente no se avanzó nada de nada. La empresa nos cambió el horario de la reunión y nos condicionó a que parásemos todas las manifestaciones para recién entregarnos una propuesta concreta. Nosotros estamos en manifestaciones pacíficas, totalmente acorde a la ley, y no estuvimos de acuerdo con poner en pausa nuestro derecho a manifestarnos a cambio de algo eventual en dos o tres días” señaló Hugo Escobar, tesorero del Sindicato Nacional Nº2 de Finning.

Disputa por bonos
El conflicto tiene su origen en el proceso de negociación colectiva del Sindicato N°2 de Finning, cuyos dirigentes acusan una discriminación en el pago de bonos de término de negociación respecto de otras organizaciones sindicales de la empresa. Según han explicado desde el sindicato, durante 2025 la compañía habría otorgado bonos superiores a los sindicatos que aceptaron negociaciones no regladas. En ese contexto, el sindicato 1 y el sindicato 4 habrían recibido bonos de término de conflicto mayores en alrededor de $ 1,5 millón por trabajador, mientras que al sindicato 3 se le habrían otorgado cerca de $ 3 millones adicionales en septiembre del año pasado, también condicionados a una negociación anticipada.
En contraste, el Sindicato N°2 sostiene que, pese a iniciar una negociación reglada y aprobar la huelga con el respaldo de 84% de sus afiliados, la oferta presentada por la empresa fue inferior. En ese marco, la organización ha planteado como demanda central un bono total cercano a los $ 17 millones por trabajador, cifra que, según explican, busca equiparar los beneficios económicos y meses adicionales de vigencia contractual que ya fueron reconocidos a otros sindicatos en procesos previos. A juicio de sus dirigentes, la negativa de la empresa a igualar esas condiciones responde a una estrategia que busca debilitar la