La frontera norte cerró 2025 con 26 mil ingresos irregulares, una caída de 54% frente a los 56 mil registrados en 2021, año del peak migratorio. Así lo informó la ministra de Defensa, Adriana Delpiano, durante una visita a la Región de Arica y Parinacota, donde realizó un balance del despliegue de las Fuerzas Armadas en apoyo al control fronterizo.
Desde el cuartel Las Machas del Ejército, la secretaria de Estado destacó el trabajo conjunto con Carabineros y la PDI en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, en un esquema donde las Fuerzas Armadas detectan y ponen a disposición de las policías a quienes ingresan de forma irregular. “Se ha hecho un trabajo muy necesario que ha significado que del peak de ingresos irregulares registrado en 2021 se ha bajado proporcionalmente en más de la mitad y también se ha desbaratado mucho contrabando y crimen organizado” dijo la ministra.
En paralelo,
Delpiano anunció que en marzo se incorporarán tres nuevos drones de largo alcance al Sistema Integrado de Frontera (SIFRON), iniciativa que ha implicado una inversión superior a los US$ 13 millones en vehículos todoterreno, cámaras con visión nocturna, puestos de observación fijos y móviles y aeronaves no tripuladas.
“Creo que con todo el equipamiento, con todas instalaciones, estamos cerrando una etapa importante en la frontera. ¿Qué tenemos para adelante? En primer lugar, algo que ya está totalmente establecido, va a llegar ahora en marzo tres drones, que son mucho más grandes, están ya adquiridos pero los entregan durante el mes de marzo” indicó.
En tanto, el Presidente Gabriel Boric se sumó a las palabras señalando "trabajo concreto entre nuestro Gobierno, FFAA, aduanas, migración y policías, que se traduce en una mejora muy importante respecto a la situación migratoria con la que recibimos la frontera el 2022."
Las nuevas unidades se sumarán a las 18 ya adquiridas y están diseñadas para operar en condiciones extremas de temperatura en la macrozona norte. Tienen una envergadura de 260 centímetros, fuselaje de fibra de vidrio y carbono, y están equipadas con dos cámaras, una de vigilancia con rotación en 360 grados, zoom de alto alcance, sensor térmico y seguimiento automático de objetivos; y otra de alta resolución para fotogrametría, capaz de mapear hasta 1.200 hectáreas en un solo vuelo.
Con ello, el Ejecutivo busca consolidar el control tecnológico de la frontera y dar por cerrada una primera etapa de despliegue intensivo en la zona norte, en un contexto donde la presión migratoria ha mostrado una baja respecto de los niveles observados hace cuatro años.