Hace algunos días, la ministra de Obras Públicas, Jessica López, visitó la Región de Aysén, instancia en la que, además de inaugurar diversas obras en el territorio austral, sostuvo una serie de reuniones con actores locales para abordar problemáticas estructurales que afectan a la zona.
Una de estas instancias fue un encuentro con gremios de camioneros de las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes, quienes plantearon a la secretaria de Estado la necesidad de reajustar los plazos de inversión de algunas obras clave del territorio, particularmente aquellas asociadas a la Ruta 7 (Carretera Austral).
Desde el sector privado, los transportistas instaron al Ejecutivo a postergar, en una primera etapa, los grandes proyectos de ingeniería civil pensados con horizontes de ejecución a 30 años, y avanzar en su lugar hacia un plan escalonado que permita resolver los cuellos de botella que hoy afectan el desplazamiento de personas y carga en la zona.
El presidente de la Asociación de Dueños de Camiones Centro-Sur, Freddy Martínez, explicó que la prioridad del gremio es avanzar hacia soluciones de impacto inmediato en la eficiencia operativa. “Enfrentábamos un escenario donde se hablaba de 30 años para resolver los problemas estructurales. Hoy ese horizonte se reduce a un plazo acotado por etapas”, señaló el dirigente.
En concreto, las demandas técnicas del sector se concentran en la reducción de costos operacionales y tiempos de viaje, a través de una redefinición de curvas y pendientes críticas de la ruta que actualmente ralentizan el tránsito de carga pesada. A ello se suma el ensanchamiento de puentes para soportar tonelajes de alto estándar y una mejora en la frecuencia de las barcazas que operan en el corredor austral.
Según Martínez, con estas modificaciones “un viaje entre Magallanes y Santiago que hoy demora 14 días, podría hacerse en siete”. Esta reducción de plazos, explicó, no solo implicaría una baja significativa en los costos del sector, sino también un mejor cumplimiento de los tiempos de traslado de la carga, “sobre todo para la industria salmonera que en Magallanes, Aysén y Los Lagos es parte fundamental de la economía”.
En la misma línea, desde los gremios australes, Jaime Cárdenas (Ultramag) y Conrado Redlich (Agrecar) enfatizaron la necesidad de que este plan cuente con garantías de continuidad estatal, más allá de los ciclos políticos, considerando el carácter estratégico de estas obras para la competitividad regional.
“Las obras civiles tienen una connotación estatal que traspasa los gobiernos. Va a haber un traspaso de posta para que el nuevo representante del Ministerio tome esto con la misma fuerza”, indicó Martínez, apuntando a la necesidad de certeza jurídica y presupuestaria para el desarrollo del corredor austral.
Cabe precisar que, a partir de marzo, se dará inicio a mesas de trabajo técnico, instancia en la que se definirán los montos de inversión y las zonas prioritarias de intervención.
Plan Nacional de Infraestructura 2055
De las reuniones sostenidas entre la cartera y el sector privado surgió, además, una nueva propuesta impulsada por el Gobierno. Según explicó la ministra López tras una reunión técnica realizada en Coyhaique, se confirmó la incorporación del proyecto de conectividad “Chile por Chile” a la cartera del Plan Nacional de Infraestructura 2055.
La iniciativa apunta a estructurar una red logística que asegure el abastecimiento de la zona austral utilizando exclusivamente territorio nacional, reduciendo así la dependencia del tránsito internacional y mitigando las externalidades de la cadena de suministro en la Patagonia.
De acuerdo con lo detallado por la secretaria de Estado, la Dirección de Vialidad y la Seremi de Obras Públicas ya iniciaron los estudios de prefactibilidad, con el objetivo de dimensionar la demanda proyectada, los costos de inversión y las especificaciones técnicas necesarias para elevar el estándar de la Ruta 7.
El diseño preliminar del desarrollo considera un modelo bimodal, que combine infraestructura vial con transporte marítimo en aquellos tramos donde la geografía lo exige, incorporando además el impacto de otras obras de conectividad relevantes, como el Puente Chacao y la futura doble vía hasta Quellón, ambas en la Región de Los Lagos.