Mientras los equipos de emergencia aún combaten los focos de fuego activo, el proceso de reconstrucción en la Región del Biobío ya comenzó. La municipalidad de Concepción confirmó la instalación de las primeras viviendas de emergencia para familias damnificadas, la Cámara Chilena de la Construcción (CCHC) comenzó con los movimientos de maquinaria pesada para remoción de escombros y el Gobierno Regional (GORE) aprobó un marco presupuestario de $32 mil millones para levantar los sectores azolados por la catástrofe.
La instalación de las cinco primeras viviendas de emergencia comenzó este jueves en el sector Lo Tato, ubicado en las áreas rurales de la ruta que une Concepción y Florida. Para el alcalde penquista, Héctor Muñoz, la celeridad de las obras es resultado del trabajo coordinado de las labores de despeje y limpieza, tanto de material combustible como de escombros.
“El trabajo ordenado de limpieza logró que las casas quedarán impecables. Sacamos los escombros con la maquinaria pesada, limpiamos, hicimos la ficha FIBE y mañana ya instalamos las primeras cinco casas”, afirmó el edil.
Muñoz valoró además que los simulacros realizados en las zonas de riesgo fueron determinantes para evitar víctimas fatales, pese a la magnitud de los siniestros, tarea que es parte de las labores que realiza la Red de Prevención Comunitaria que junto a los vecinos que habitan zonas de interfaz, los municipios y las empresas, han desarrollado para educar a las comunidades sobre estrategias de prevención y reacción ante emergencias forestales.
Aprobación de recursos
En el plano financiero, el Gobierno Regional del Biobío aprobó el uso de 2% del presupuesto de emergencia, autorizando un monto de $ 2.359 millones para uso inmediato, al alero de la Ley de Fondos de Emergencia.
Estos recursos se suman a la aprobación de un marco presupuestario de inversión de $ 32 mil millones destinados a la reconstrucción para el período 2026-2027. Estos fondos tendrán como foco principal la vivienda, el fomento productivo para emprendedores damnificados, y la recuperación y fortalecimiento de la infraestructura crítica.
En esta línea, el gobernador regional, Sergio Giacaman, explicó que “esos fondos van a estar inmediatamente a disposición de los alcaldes, de Florida, Concepción, Penco y de Tomé, para abordar la emergencia que es hoy día (...) El compromiso es no descansar hasta que la región vuelva a estar de pie”.
Por su parte, el consejero Pedro Venegas detalló que parte de la inversión se focalizará en recuperar servicios básicos en sectores rurales, específicamente los sistemas de Agua Potable Rural (APR).
Apoyo de privados
Las labores de remoción han comenzado poco a poco, pues aún se desarrolla en las localidades de Lirquén (Penco) y Punta de Parra (Tomé) el operativo con el que el Ministerio Público, las policías y el Servicio Médico Legal intentan identificar eventuales nuevas víctimas fatales de entre los escombros. Tras eso, será posible remover lo que quedó para despejar el área y comenzar a reconstruir.
La CChC activó su protocolo nacional y se ha sumado a la fase de limpieza y reconstrucción, desplegando maquinaria pesada, como retroexcavadoras y camiones para labores en sectores críticos como Las Pataguas, en las cercanías de Concepción y que hasta este miércoles obligaba a sus vecinos a evacuar tras una nueva alerta SAE, y en “Juan Riquelme”, otro sector rural colindante.
Ramón González, vicepresidente del gremio en Concepción, indicó que las acciones están en coordinación con las indicaciones que entregan las autoridades. “Ya estamos coordinando todas nuestras operaciones en los diferentes lugares afectados y nos hemos puesto a disposición de la autoridad para llegar con ayuda a los sectores que resultaron con daños por los incendios. La emergencia aún no termina, por lo tanto, el llamado es a trabajar de manera coordinada y solidaria con las personas damnificadas”.
Además del despeje de escombros, la CChC inició mesas de trabajo con el Serviu Biobío, encabezadas por la directora regional María Luz Gajardo, para planificar la asistencia técnica en subsidios y el diseño de una reconstrucción con mejores estándares. El gremio catastró a nivel nacional 242 trabajadores de empresas socias afectados, 100 de ellos pertenecientes a empresas locales, para quienes se activaron planes de ayuda social y reconstrucción de sus viviendas.