Las empresas salmoneras Blumar, Australis Mar y Cermaq Chile, obtuvieron la aprobación regulatoria para implementar un proyecto de reordenamiento territorial en sus centros de cultivo en la Región de Magallanes. La iniciativa, inédita en el país, busca hacer más eficiente la operación productiva y mitigar patógenos sanitarios.
El proyecto, impulsado por la Asociación de Salmonicultores de Magallanes, obtuvo la aprobación de la subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) en enero y es el resultado de tres años de investigación científica, orientado a optimizar la distribución de barrios productivos en aguas australes.
El reodenamiento consistió en la subdivisión de siete Agrupaciones de Concesiones de Salmónidos (ACS) en la comuna de Río Verde. A través de modelamientos avanzados, la toma sistémica de datos ambientales y sanitarios, además del análisis del comportamiento de las corrientes, se obtuvieron datos para construir la propuesta.
“Este proyecto refleja el futuro de la acuicultura, un sistema de producción basado en ciencia y creación de conocimiento del territorio, para una producción más eficiente y con menos riesgos sanitarios y ambientales. Magallanes tiene condiciones únicas para ser una potencia acuícola y avanzar con información robusta, lo que permite mejorar la sostenibilidad sanitaria, la eficiencia operativa y el desarrollo regional”, comentó Carlos Odebret, presidente de la Asociación de Salmonicultores de Magallanes.
Cadena logística
El conocimiento que trae consigo la operación de esta iniciativa, permitirá la optimización de los recursos y el alivio directo a la estructura de costos de las compañías. Junto con ello, el gremio proyecta una sinergia en la cadena logística marítima y terrestre, que derivaría en una mayor eficiencia operativa.
“Además de los beneficios que tiene para la operación, este proyecto trae consigo el fortalecimiento del conocimiento científico sobre el ecosistema regional, lo que aporta información valiosa para el desarrollo responsable y sostenible de la acuicultura en Magallanes. Creemos que esto fija un estándar para nuestro sector y posiciona a la región como un polo de desarrollo acuícola basado en conocimiento”, concluyó Odebret.
Multidisciplinas
El equipo científico que lideró la investigación estuvo Matías Gargiulo, PhD y biólogo marino de IA Consultores; Fernando Mardones, PhD, médico veterinario y académico de la Universidad de Edimburgo, que fue parte de este proyecto a través de la Consultora Epivet; y Hernán Rojas, PhD, epidemiólogo especialista en gestión sanitaria y director de la consultora Ceres BCA. La coordinación de este equipo multidisciplinario estuvo a cargo del médico veterinario Eugenio Zamorano, especialista en la regulación de la acuicultura.
Para Hernán Rojas es precisamente la mirada multidisciplinaria de los expertos la que permitió complementar dimensiones. “El valor de este trabajo radica en la integración de múltiples disciplinas científicas para comprender mejor el comportamiento ambiental y sanitario de los cultivos en condiciones subantárticas”, declaró.
Por su parte, el académico e investigador de Epivet, Fernando Mardones, destacó que la incorporación de datos oceanográficos inéditos permite al sector operar con certezas mucho mayores. "Este es un trabajo con estándares comparables a los que se desarrollan en países como Noruega, Canadá y Escocia, donde este tipo de estudios es habitual, y representa una base sólida para el futuro de la industria", subrayó.
El valor financiero de este trabajo científico radica en la prevención del riesgo. Según el experto, la integración de estas disciplinas permite "tomar decisiones productivas mejor informadas y reducir incertidumbres, manteniendo las buenas condiciones sanitarias de la región”, que protegen las inversiones.