Punta Arenas volvió a entrar en el radar de los inversionistas. Esta vez, la capital de Magallanes se prepara para recibir un nuevo puerto en la localidad de Cabo Negro, una zona industrial a 30 kilómetros del centro de la ciudad.
Desde hace ya un tiempo, la región viene experimentando un proceso de interés por parte de distintas industrias, tanto del país como del exterior. Las características geográficas, climáticas, energéticas y de conectividad han terminado acomodándose como pieza clave para sectores que hasta hace poco estaban concentrados en otras latitudes, como es el caso del hidrógeno verde, el turismo y el rubro de las telecomunicaciones.
Frente a este escenario, Inversiones PPG -ligada a las familias Gysling y Yaconi- tomó la decisión hace algunos años de impulsar un nuevo terminal portuario en Cabo Negro. La idea fue tomando forma de a poco, mientras avanzaba en requerimientos administrativos y levantamiento de información técnica.
Hace algunos meses, el plan dio un salto, cuando la Comisión Regional de Uso del Borde Costero (Crubc) aprobó por unanimidad la concesión marítima solicitada. La resolución fue clave, pues permitió destrabar una etapa central del proyecto y avanzar hacia fases más concretas del diseño.
Con ese paso superado, Inversiones PPG sumó a Compas Marine -firma liderada por Jorge Pacheco- para aportar la experiencia logística, portuaria y de diseño. Con eso, la hoja de ruta comenzó a tomar forma. La empresa espera ingresar el proyecto al Sistema de Evaluación Ambiental (SEA) en agosto de este año, iniciar la construcción en 2027 y poner en operación el terminal en 2029, si los plazos acompañan.

Pedro Yaconi, abogado y socio de Inversiones PPG.
Puerto multipropósito
Según explicó el director y encargado de nuevos proyectos de Compas Marine, Felipe Morales, el diseño del terminal considerará una operación multipropósito, con capacidad para atender distintos tipos de carga además del segmento turístico.
“Punta Arenas hoy día tiene visibilidad, se convirtió en un polo de desarrollo, tanto turístico como a nivel de inversiones. Además, la gente está yéndose a vivir a Punta Arenas. Hay interés por la región. Ni decir el interés antártico, tanto científico como turístico. Este boom de desarrollo tiene que venir acompañado con infraestructura portuaria, es la clave para seguir creciendo, para convertirse en un lugar estratégico a nivel mundial”, detalló.
Por ahora, la firma no tiene contratos comerciales cerrados con potenciales clientes. Morales explicó que esto responde al estado temprano del proyecto, “debido a que es muy apresurado si es que todavía no están todas las aristas de la iniciativa establecidas”.
Sin embargo, el directivo señaló que ya comenzaron a levantar información sobre la demanda potencial del puerto y a sostener conversaciones preliminares con actores locales vinculados a actividades productivas de la zona.
En materia de infraestructura, la iniciativa -cuya inversión podría rondar los US$ 150 millones- considera un muelle de penetración de 700 metros, dos sitios de atraque con un calado aproximado de 11 metros y capacidad para atender simultáneamente dos naves. Las estimaciones iniciales proyectan que el puerto movería del orden de 1,5 millones de toneladas en promedio al año.
El megaproyecto detrás del puerto
El puerto, sin embargo, no es una iniciativa aislada. El proyecto forma parte de una obra mayor que lleva ocho años en desarrollo y que involucra a distintos actores con presencia en la región.
Las familias Gysling y Yaconi son propietarias de aproximadamente 300 hectáreas en Cabo Negro, donde se concentran varios proyectos industriales y tecnológicos.
Además del terminal, en el área se desarrolla el Parque Logístico Cabo Negro II -en el cual también participa la familia Serra- que contempla espacios para operaciones logísticas, instalaciones industriales y servicios de apoyo tanto para el puerto como para otros proyectos circundantes.
En paralelo, se encuentra Patagon Valley, un parque tecnológico y energético donde ya se han instalado antenas de Amazon y SpaceX.
En este proyecto participan el exgerente general de Cemento Melón, Jorge Eugenin, y la familia Serra.
Morales sostuvo que la construcción del puerto viene a aportar infraestructura habilitante para la expansión industrial, energética y logística del área. También señaló que el territorio permitiría ampliaciones futuras en caso de que la demanda lo requiera.
“Acá se está apostando por una región que va a ser un hub tecnológico, energético, logístico. Punta Arenas conecta el Pacífico con el Atlántico, conecta la órbita Leo, tiene energía de viento de las más eficientes del planeta. Todo eso sin duda le va a dar una potencia a la región en el futuro, y se va a necesitar manos para atender todas las demandas que se vengan, sea del tipo que sea”, concluyó Morales.