Un nuevo paso en la digitalización del transporte público se concretará el próximo mes en la capital. El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, en alianza con Metro, EFE, Visa y Mastercard, anunció que a partir del 13 de febrero los usuarios podrán validar sus pasajes en el Metro de Santiago y el Tren Nos directamente con sus tarjetas bancarias y dispositivos inteligentes.
Sin embargo, el anuncio ha dejado en evidencia, una vez más, la asimetría operativa que afecta a la zona central: el servicio Tren Rancagua-Estación Central no fue considerado en esta etapa de modernización.
A pesar de que el Tren Nos y el Metrotren a Rancagua comparten la misma estación terminal (Alameda) y circulan por las mismas vías en el tramo inicial, operan bajo lógicas comerciales y tecnológicas distintas. Mientras el servicio a Nos funciona integrado a la red metropolitana, el tren que conecta a San Fernando, Rancagua, Graneros y Mostazal con Santiago opera como un sistema estanco. Esta diferencia estructural impide, por el momento, implementar la interoperabilidad bancaria que promete agilizar los viajes en la capital.
Tecnología ausente en O'Higgins
Durante el lanzamiento, las autoridades recalcaron que el pago electrónico no es una novedad exclusiva de Santiago, puesto que el Ministerio ya ha impulsado exitosamente estos sistemas de pago digital en ciudades regionales como Copiapó, Chillán, Temuco y Punta Arenas.
El contrataste deja a los miles de pasajeros que viajan diariamente desde la sexta región en una posición desventajosa. Mientras ciudades del norte y sur del país —y próximamente Antofagasta y La Serena-Coquimbo— avanzan hacia estándares internacionales de pago, el servicio Rancagua-Alameda mantiene una infraestructura tecnológica independiente que obliga al uso exclusivo de la tarjeta física de EFE. Esta brecha digital se suma al malestar existente de los rancagüinos por el alza de tarifas del 7,9% aplicada al tramo regional desde el 3 de enero.
El detalle de la operación en Santiago
En cuanto a la implementación en la capital, el sistema denominado "Pago Ágil" comenzará su marcha blanca el 13 de febrero abarcando todas las estaciones de Metro y Tren Nos. Su objetivo es facilitar el acceso a usuarios esporádicos y turistas mediante el uso directo de tarjetas de débito, crédito, prepago y billeteras digitales (celulares y relojes), postergando la inclusión de los buses Red para fines de año.
La autoridad aclaró que este método tiene restricciones importantes: solo cobrará tarifa de adulto, por lo que no sirve para quienes utilizan TNE o beneficio de adulto mayor. Además, a diferencia del pago con código QR, el uso de tarjetas bancarias no permitirá acceder al beneficio del "Monto Máximo Mensual" (viajes gratis tras cierto gasto), desincentivando su uso para el pasajero frecuente.