La bolsa local superó las previsiones que los analistas tenían para su inicio de año. Lo hizo también el tipo de cambio. Resultado de una rotación de los portafolios globales para reducir la exposición a Estados Unidos y el dólar, las acciones emergentes -chilenas entre ellas- y el cobre han estado entre los activos favoritos.
Pero ¿tiene el mercado local potencial para seguir creciendo? Claudia Torres, gerenta general de BCI Asset Management, cree que sí, aunque -advierte- aún no es momento para ajustar las proyecciones que se tienen para 2026.
Torres habla sobre el impacto de la tendencia “Sell America” en un impulso en el mercado local y los riesgos a los que estar atentos. “En el caso de Estados Unidos, sí hemos visto mucha volatilidad. Pero ahí hay que poner paños fríos. Hay que recordar que el año pasado el S&P tuvo esta misma volatilidad a inicio de año y se fue corrigiendo. Creemos que la economía americana sigue creciendo bien, las utilidades en las compañías se proyectan en más del 10%, incluso algunos hablan sobre el 15%. Los factores que quizás uno no controla y que tiene que ir incorporando día a día son los temas más geopolíticos que se están dando con rapidez. Pero es un mercado que ya desde el año pasado hemos empezado a disminuir en relación a Chile, Latinoamérica y Asia emergente”.
-¿Diría: "Sell America", pero no todo?
-No todo. Si hay algo que nos ha mostrado la economía americana es su capacidad para reinventarse. De hecho, pudimos ver las correcciones del PIB del tercer trimestre y tienen un crecimiento impresionante. Cualquier país querría crecer un 4,4%. Hay que sumar que va a continuar habiendo una política fiscal expansiva en Estados Unidos que soporte este crecimiento. Y también lo que haga la Fed, porque la Fed dice que va a bajar las tasas en una oportunidad más. Lo que está incorporando el mercado es que lo va a hacer dos veces más durante este año, eso sin duda también va a ser un soporte para la economía y para el mercado accionario.
Nuestra posición hoy día es un poco más neutral, es tener una mirada de Estados Unidos no sobreponderada en un portafolio. Sí hay que tener Estados Unidos, es un mercado que es enorme, pero nuestra mirada es más neutral y también más sectorial. Definitivamente llegó la hora de diversificar. Esa es la primera consigna.
-¿También en el mercado local?
-En el caso de los activos locales, también es bueno diversificar. Nosotros vemos buenas perspectivas en el caso de Chile, que a pesar de las importantes alzas que ha tenido el IPSA, más de 50% en el último año, hay buenas perspectivas que pueden seguir adelante. Pero es importante configurar un portafolio diversificado, invertido en distintas regiones y clases de activos. Y en el caso de otro activo que es como el favorito de los chilenos, que es la renta fija local, también creo que llegó la hora de salir de las duraciones más cortas. El año pasado muchos de nuestros clientes tuvieron muy buenos retornos, se concentraron en una duración más corta, salieron del mundo de los depósitos a plazo hacia los money market y después se alargaron un poquito más a los fondos de renta fija en duraciones de un año, UF sobre todo. Pero lo que estamos hoy día asesorando a nuestros clientes es que vayan alargando la duración de ese portafolio. No muy largo, no estamos hablando de tasas más allá de cinco años, pero ojalá en duraciones que sean en torno a tres años y de combinaciones que puedan ser flexibles. Por ejemplo, la primera parte del año sabemos que va a ser una buena temporada para la UF porque vienen IPC altos en enero, estamos esperando incluso algunos hablan de un 0,4%, podría ser 0,3% o 0,4%; febrero 0,2%; marzo históricamente es un mes de IPC altos, se está esperando 0,4%. Incluso abril podría continuar con IPC en torno a 0,3%. Pero después de eso la inflación se va a ir moderando hacia la segunda parte del año. Si bien todo lo que es devengamiento va a ayudar a la renta fija en UF, hay que estar también con la flexibilidad de posicionarse con rapidez en las distintas monedas.
-Hablamos solamente de un portafolio acciones-renta fija, pero ¿qué rol juegan otros activos, la exposición a oro, plata o quizás otros tipos de activos alternativos, inmobiliarios, etcétera?
-La forma en que hemos buscado beneficiarnos del alza que ha tenido el precio de los commodities es invirtiendo en los mercados accionarios, buscando aquellos mercados que sí se pueden beneficiar. Ahí esa es una de las tesis que ha sustentado las fuertes inversiones que hemos hecho en los mercados latinoamericanos en el último tiempo. Pero probablemente hay otros efectos que también están jugando a favor. Hoy día el cobre está en niveles de US$5-US$6 la libra. La pregunta es: ¿Y ahora qué puede pasar? ¿Puede pasar que el cobre llegue o se sostenga un poco en niveles de US$6 dólares la libra? Podría ser. Ahora nosotros lo vemos más difícil, creemos que ya este nivel es alto. Además, el tipo de cambio se va a ir favoreciendo en la medida en que las expectativas que ha ido incorporando el próximo Gobierno de mayor inversión se vayan concretando. Todos esos factores conjugados podrían llevar al tipo de cambio a seguir bajando y quizás poder llegar a niveles de $850, $840 por dólar.
-¿Cuál cree es el principal riesgo para este escenario, hasta ahora bastante optimista para el mercado local en general?
-Hay dos temas a los que hay que estar atentos. El primero es el que ya hemos visto durante estos últimos meses: el tema geopolítico. Y el segundo, que para mí es el más relevante, es si efectivamente, en el caso de Estados Unidos, las previsiones de crecimiento para las utilidades de las compañías se van dando. Por ejemplo, hoy día hay mucha efervescencia por lo que puede generar la inteligencia artificial en las empresas, pero si de alguna manera eso se queda solamente en una expectativa y no se traduce en eficiencias, en mejores ingresos, creo que sí, eso podría ser una mala señal para el mercado. Eso sí podría desencadenar una caída en los mercados accionarios a nivel global. 