El cable y no la vulneración digital fue la advertencia que hizo Washington al gobierno del Presidente Gabriel Boric, es la versión que sostienen desde La Moneda. El ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, en una entrevista en Tele13 Radio, afirmó que “ellos veían un cable que cruzara el Pacífico desde China, hacia nuestro país, como una condición de inseguridad, para un riesgo a la seguridad nacional tanto para su país como para el nuestro”.
Ante esto, Muñoz contó que le transmitió al embajador Judd que “este es un país soberano que no distingue entre los distintos países con los cuales tenemos relaciones” y que “nuestra labor es evaluar adecuadamente los proyectos con neutralidad”.
Conocedores de las conversaciones -bajo reserva- aseguran que, en estricto rigor, lo que planteó Judd es que, de materializarse el cable, las vulnearaciones informáticas se profundizarían en Chile y eso, consecuentemente impactaría también a EEUU.
¿Hubo un hackeo a las empresas chilenas como dice el embajador Judd? DF consultó a personas vinculadas a las cuatro grandes compañías de telecomunicaciones -WOM, Movistar, Entel y Claro- y todas dijeron que no han tenido vulneraciones a su seguridad en los últimos meses. Las compañías declinaron realizar comentarios oficiales.
Desde la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI) plantearon que existe una “obligación de reserva” que eventualmente pudieran manejar respecto a los hackeos.
Ayer, tras una reunión con los titulares de Interior, Segegob, Tranportes y RREE, el canciller Alberto van Klaveren informó que la Embajada de EEUU le entregó información que remitió a la ANCI.
Pero más allá de esta gestión, reiteró que “como Gobierno rechazamos absolutamente las imputaciones y declaraciones del embajador y lamentamos profundamente que se esté alimentando una discrepancia que se funda en una premisa que es falsa. Ningún funcionario del Gobierno de Chile, ningún agente del Estado, ha colaborado en acciones o medidas que pongan en riesgo la seguridad de nuestro país o de la región, o del hemisferio o de algún país del mundo”.
Reiteró que la medida les “sigue pareciendo arbitraria e inexplicable, porque se refiere además a una decisión, y lo recalco, que no ha sido adoptada”.
El canciller sostuvo que “Chile solamente ha aprobado un proyecto de cable Submarino Transpacífico, que es el cable Humboldt, que es financiado por la muy prestigiosa empresa estadounidense Google, en una asociación con el Estado de Chile a través de la empresa Desarrollo País” y que “el proyecto del cable submarino Hong Kong-Valparaíso debe ser evaluado en su propio mérito y no vamos a dejar de acoger la tramitación de una iniciativa de inversión por la implementación de amenazas o sanciones unilaterales”.
El ministro afirmó que “Chile no puede ni debe ser utilizado como territorio en disputa por potencias que están en conflicto o por tensiones de carácter geopolítico a nivel global”.
Historia del cable
El cable de la discordia se empezó a gestarse en 2016, en un clima de mayor distensión entre China y Estados Unidos. Como señala un exdiplomático, hace 10 años “China y EEUU estaban con buenas relaciones bajo la presidencia de Barack Obama”.
Esos buenos auspicios no se mantuvieron. De hecho, China Mobile construyó un cable submarino hacia EEUU, el que posteriormente nunca pudo operar porque la administración de Joe Biden lo impidió.
Según el exembajador en China Jorge Heine, “aunque hay 30 cables entre Asia y Norteamérica, no hay ninguno entre Asia y Sudamérica, pese a que China es el socio comercial número uno”. Así, agrega, la comunicación electrónica Sudamérica-Asia que pasa por Estados Unidos y es “más lenta y cara”.
El tendido submarino no sólo es importante para nuestro país. El exagregado comercial de Chile en China, Andreas Piérotic, explicó que “en realidad, el cable es más importante para el desarrollo de la economía de datos de Chile, Argentina y Brasil que para China (...) Chile es un mercado muy pequeño, y el destino final del cable es África e India. El cable se hará en algún momento, y lo que debemos evitar es que desarrolle en su paso, la economía de datos de Perú, nuestro principal competidor en Asia”.
Tal como explicó la firma Huawei, este proyecto era llevado adelante por Huawei Marine Networks, pero en 2019 el grupo Hengtong Optic-Electric Co. adquirió la participación mayoritaria y la compañía fue rebautizada como HMN Technologies. En marzo de 2023, Hengtong completó la compra del porcentaje restante de acciones, quedándose con el 100% de la propiedad de HMN Technologies.
Las compañías de telecomunicaciones chinas, en especial China Mobile, China Telecom y China Unicom, han estado bajo escrutinio de la Federal Commission of Communication (FCC) debido a la sospecha de que acceden a datos sensibles de ciudadanos y autoridades de Estados Unidos.
Según documentos de este regulador, en agosto de 2025 constituyó un Comité de Seguridad Nacional para indagar con más detalle a las firmas chinas que operan en el mercado norteamericano y en particular las de telecomunicaciones.
Y en diciembre último, la FCC detalló que evaluaba tomar medidas para que China Mobile, China Telecom y China Unicom no se puedan conectar a las redes estadounidenses para realizar llamadas automáticas. Washington argumenta que cualquier infraestructura de telecomunicaciones controlada por estas firmas podría servir como puerta de entrada para ciberataques y el robo de secretos gubernamentales, financieros y militares. La FCC ha mantenido investigaciones abiertas sobre estas empresas, acusándolas de obstrucción y falta de respuesta a los requerimientos de seguridad nacional.