El 1 de enero, Marcos Galperin dejó su cargo de CEO global de Mercado Libre para asumir como presidente ejecutivo. El cambio no implica un retiro, sino una reconfiguración estratégica del liderazgo. Galperin se libera de la gestión operativa para concentrarse en la visión de largo plazo, la evolución del producto, la cultura corporativa y el desarrollo de tecnologías, con la Inteligencia Artificial (IA) como prioridad.
La conducción diaria de la mayor empresa tecnológica de América Latina quedó en manos de Ariel Szarfsztejn, un ejecutivo formado dentro de la compañía, incorporado en 2017 y que lideró con éxito la división de Comercio. Su nombramiento refuerza la apuesta por la continuidad interna. “Elegir a alguien de afuera habría sido una señal de fracaso personal”, dijo Galperin en una entrevista con Exame.
El mercado leyó la transición como una señal de madurez. Mercado Libre ya no es una startup, sino una multinacional con más de 100 millones de usuarios activos, con posiciones dominantes en Brasil, México y Argentina. “Es natural que haya recambio y lo interesante es que la sucesión viene del interior”, explica Claudio Pizarro, profesor de ingeniería industrial de la Universidad de Chile y Managing Partner CIS.

Ajustes en la cúpula
El movimiento vino acompañado de otros cambios relevantes. La vacante que dejó Szarfsztejn en Comercio —cargo estratégico en la competencia directa contra Amazon y los gigantes asiáticos— fue redefinida bajo un esquema complementario. Por un lado, Fernando Yunes asumirá la relación con los vendedores y el crecimiento del catálogo como director de Market Place Global, mientras que Agustín Costa se mantiene al mando del área de envíos. Ambos reportan directamente al CEO.
En paralelo, el negocio fintech conserva continuidad con Osvaldo Giménez liderando Mercado Pago, una permanencia vista como señal de estabilidad en un momento en que la compañía busca profundizar su evolución financiera.
Szarfsztejn asume en un contexto exigente, con altas expectativas de los inversionistas y una competencia cada vez más intensa, enfrentando al menos tres grandes desafíos.


La eficiencia que cuesta caro
El primer gran desafío es mantener la eficiencia logística. Hoy, cerca del 50% de los envíos de MELI se entregan en menos de 24 horas, una capacidad de “última milla” que se ha convertido en una barrera competitiva difícil de replicar.
No obstante, esta ventaja implica costos relevantes. Mantener ese estándar exige inversiones constantes en centros de distribución, transporte y tecnología, lo que abre una tensión entre crecimiento y rentabilidad.
Esta dinámica es seguida de cerca por el mercado. JPMorgan mantiene una recomendación “neutral” para la acción, que a comienzos de este año cotizaba en torno a US$ 1.970, tras haber superado los US$ 2.600 en 2025. El banco advierte que la presión competitiva obligará a seguir reinvirtiendo en logística. El margen operativo cayó desde 13,5% a fines de 2024 hasta 9,8% en el tercer trimestre de 2025.
Desde XP Investments, en cambio, el aumento de comisiones de plataformas rivales como Shopee es leído como una menor agresividad competitiva. Bajo esa mirada, reiteraron su recomendación de compra, apostando a que la escala de MELI permitirá absorber mayores costos.

De billetera digital a banco
El segundo desafío está en el negocio financiero. Mercado Pago dejó de ser solo una billetera digital y hoy compite directamente con bancos tradicionales y neobancos por convertirse en la cuenta principal de los usuarios.
La empresa ya busca licencias bancarias en Argentina y consolidarse como Mercado Banco en Chile. En este contexto, Cantor Fitzgerald redujo su precio objetivo desde US$ 2.900 a US$ 2.750, citando el aumento de provisiones y gastos de marketing. La gestión del riesgo crediticio será una de las pruebas clave para el nuevo CEO.
Escalar sin volverse lenta
El tercer desafío es evitar la burocratización. A medida que Mercado Libre crece, mantener la agilidad de una empresa nativa digital se vuelve más complejo, y aquí la IA aparece como una herramienta clave para reducir tiempos y costos.
A esto se suman factores coyunturales: cuestionamientos regulatorios en Chile, tensiones fiscales en Argentina y recientes fallas globales asociadas a Amazon Web Services.
Todo ocurre en un escenario de rivalidad cada vez más agresiva, liderada por Shein y Temu, cuyos modelos de precios ultra bajos presionan los márgenes del sector. Según analistas, defender el liderazgo en mercados como Brasil exige aceptar una mayor compresión de márgenes.
Pero no todos ven amenazado el liderazgo regional. Para Claudio Pizarro, es poco probable que las firmas chinas desplacen a MELI en América Latina. “Mercado Libre ofrece tiempos de entrega de menos de 24 horas. Viniendo desde Oriente es imposible lograr esos plazos”, concluye.