Donald Trump asegura que no tiene intención de despedir a Jerome Powell. Puede ser solo una estrategia, dejando la presión sobre la Reserva Federal en manos del Departamento de Justicia. En nombre de la independencia de las instituciones, la Casa Blanca deja avanzar el proceso que podría derivar en una causa criminal contra Powell, mientras trata de desligarse del alto costo político de una posible intervención en la Fed.
Puede ser que el presidente estadounidense busque calmar la ansiedad en las filas republicanas y en los mercados, posiblemente a pedido del secretario del Tesoro, Scott Bessent. Puede ser -y quizás este sea el factor clave- que el mandatario se está adelantando de lo que podría ser una derrota en la Corte Suprema.
El evento principal para los mercados, y la economía global, será la audiencia programada en la Corte Suprema el próximo 21 de enero. Los jueces escucharán los alegatos orales en el caso del posible despido de la gobernadora Lisa Cook. La banquera central acusa que la Casa Blanca no tiene autoridad para sacarla de su cargo.
La administración de Trump anunció la salida de Cook el pasado 25 de agosto, acusándola de haber cometido fraude hipotecario. Cook niega los cargos, además apunta a que no hay proceso judicial por ellos y, que -de haber sucedido- los actos cuestionados habrían ocurrido antes de su nombramiento como gobernadora de la Fed. En octubre, la Corte Suprema autorizó a Cook a permanecer en el cargo hasta que se resolviera el caso.
Si los jueces del máximo tribunal se muestran a favor de Cook en la próxima audiencia, el mercado podría respirar más tranquilo, ante las expectativas de que la independencia de la Fed sigue protegida, al menos por la vía legal.
Pero si la Corte Suprema llega a alinearse con la Casa Blanca, hay que prepararse para una reacción mayor del mercado a la registrada tras el video de Powell acusando un ataque de la administración de Trump.
La lógica sería que se abriría la puerta a que Trump utilice acusaciones, sin necesidad de un fallo judicial, para sacar a gobernadores de la Fed. Es decir, podría obtener poder para diseñar un banco central a su medida.
“Si el tribunal falla en contra de Cook, aumentaría significativamente la probabilidad de que Powell también sea destituido en base a la investigación del Departamento de Justicia… Hemos argumentado que el caso Cook es más importante para la trayectoria de la Fed que la identidad del nominado a próximo presidente de la Reserva Federal. Creemos que ahora eso es aún más cierto”, escribió Aditya Bhave, economista de Bank of America para EEUU, en una nota a clientes.
Se entiende entonces que el mercado tenga la mirada puesta en la audiencia. Las preguntas e intervenciones de los jueces ofrecerán una señal de su inclinación a favor de una de las partes.
Inflación y empleo
Una vez pasada la audiencia de la Corte Suprema, será el momento de la macroeconomía. Los banqueros centrales recibirán el índice de precios ligados al consumo personal (PCE, en inglés) correspondiente a noviembre.
El último registro que se conoce es el de septiembre, previo al cierre del gobierno federal que afectó la recolección de datos durante octubre. En septiembre, el índice marcó su quinta alza consecutiva marcando un 2,8%. Pero tras las señales de desaceleración del IPC, el mercado espera que el índice marque su primera baja desde mayo.
No será suficiente para modificar las expectativas en torno al siguiente paso de la Fed, que se espera sea una pausa. Tras la sorpresiva caída en las solicitudes de subsidios por desempleo en la primera semana de enero (bajo las 200 mil), analistas querrán ver si las señales de mejoría en el mercado laboral se confirman.
Los datos llegarán acompañados, además del cálculo final del PIB del tercer trimestre (que podría elevarse de 3,7% a 4,3%) y una primera estimación de los índices PMI de manufacturas y servicios correspondientes a enero, a cargo de S&P Global.
Políticos y empresarios
Pero todo lo que ocurra en los mercados la próxima semana tendrá como telón de fondo el Foro Económico de Davos que reunirá a algunos políticos y empresarios capaces de causar movimientos en los índices: He Lifeng, viceprimer ministro de China, Satya Nadella de Microsoft (martes 20), Trump, Jensen Huang de Nvidia y Jamie Dimon de JPMorgan (miércoles 21), entre otros.