Una nueva reducción registró la deuda de los hogares del país durante el tercer trimestre, de acuerdo con las Cuentas Nacionales por Sector Institucional del período, publicadas este martes por el Banco Central.
Como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB), la citada variable alcanzó a 46,6%, su menor nivel desde 2018 y 0,4 punto porcentual por debajo de las cifras observadas en abril-junio y 0,9 pp. inferior a las constatadas en el mismo lapso de 2024.
Esta disminución, según lo explicado por el ente emisor, respondió a un crecimiento del PIB acumulado anual mayor al pasivo de los hogares, los que aumentaron 1,2%, liderado por los préstamos bancarios, seguido por el financiamiento obtenido a través de las compañías de seguros.

En el tercer trimestre del año recién pasado, también se redujo la tasa de ahorro de los hogares -en 0,3 pp.-, para situarse en 5,3% del Producto.
De la mano de ello, cayó también la capacidad de financiamiento desde un 3,5% a un 3,3% del PIB.
En términos de stock, los hogares cerraron el trimestre con una riqueza financiera neta de 124,9% del PIB, superior en 3,4 pp. con respecto al periodo precedente.
La tasa de ahorro de la economía chilena se mantuvo estable en un 21,9% del PIB.
Las empresas
En el caso de las empresas no financieras, se observó una mantención de su tasa de ahorro en 13,7% del PIB.
Este resultado se debió a un mayor ingreso empresarial -incidido principalmente por las rentas de la producción y, en menor medida, por las rentas de la propiedad netas-, lo que fue contrarrestado por el mayor pago de rentas distribuidas y utilidades reinvertidas, y de impuestos netos de subvenciones.
Mientras tanto su ratio de deuda como porcentaje del PIB llegó a 94,1%, lo que representó un avance de 1,3 puntos porcentuales en relación al periodo anterior.
En este desempeño influyó principalmente el incremento de la deuda externa, impulsado en gran medida por la depreciación del peso frente al dólar, aseguró la entidad monetaria.
En tanto, tuvieron una necesidad de financiamiento de 4,7% del PIB, superior en 0,7 pp. respecto de abril-junio. Esta se explicó por el menor flujo neto en otras cuentas, la reducción de las inversiones en cuotas de fondos y el aumento en la contratación de préstamos.
Dado lo anterior, al tercer trimestre de 2025, el ingreso nacional y el consumo mostraron un crecimiento de 8,1% y 7,5% anual respectivamente, con lo cual la tasa de ahorro de la economía chilena se mantuvo estable en un 21,9% del Producto Interno Bruto (PIB).
En paralelo, la necesidad de financiamiento se situó en un 2,5% del PIB, superior en 0,6 pp. respecto al segundo trimestre. “Este resultado se debió a un mayor déficit de las empresas no financieras y a la menor capacidad de los hogares”, explicó el instituto emisor.
En el ámbito de las posiciones financieras netas -diferencia entre activos financieros y pasivos-, la economía en su conjunto mantuvo su posición deudora frente al resto del mundo en 18,5% del PIB.