La inversión extranjera en Chile terminó en buen pie el 2025.
De acuerdo con las últimas cifras de InvestChile -la agencia de promoción del Ministerio de Economía- la cartera de proyectos de inversión extranjera totalizó US$ 65.689 millones al 31 de diciembre del año pasado. Esto significa un alza de 16,8% respecto del monto de 2024.
Además, esto significa un salto de 132% respecto del cierre de 2022 -año en que inició el actual Gobierno-. cuando se registraron iniciativas por US$ 28.345 millones.
Un desempeño de la cartera de inversión en estos cuatro años que “ha sido sumamente positivo”, indicó la directora de InvestChile, Karla Flores, quien hoy participará del InvestChile Seminar 2026. “Esto habla del interés de las compañías por el país y del trabajo que hemos podido desarrollar -junto a los distintos ministerios y otros actores- como agencia. Han sido años sumamente dinámicos, marcados por la promoción de nuevas oportunidades asociadas, por ejemplo, a la industria del litio, el hidrógeno verde y la infraestructura tecnológica, por nombrar tres que son muy relevantes en términos de montos y potencialidad”, explicó.
Además, la economista destacó que en este período se ha logrado consolidar la recuperación de los flujos de inversión extranjera directa (IED), que se vieron afectados por la pandemia. Incluso, destaca que el promedio de la IED ingresada entre 2022 y 2024 fue 53,4% más alta que el registrado en los dos trienios previos.
“La cartera 2025 muestra una diversificación que es sumamente importante, y que es relevante para un país pequeño y tan conectado al mundo: nos aporta resiliencia en momentos en que las tensiones geopolíticas y la implementación de medidas proteccionistas pueden afectar los flujos globales de inversión”, dijo Flores.
Energía lidera
En total, el monto de la cartera de inversiones cerrado a 2025 corresponde a 463 iniciativas, de las cuales 107 corresponden a la etapa de materialización -es decir, que están instaladas y en fase de desarrollo en el país-, por US$ 16.246 millones y que crean 3.886 puestos de trabajo directos y permanentes.
Por sector, los proyectos de origen extranjero se ubicaron principalmente en energía (US$ 38.166 millones), explicado por hidrógeno verde que por sí mismos alcanzaron los US$ 24.619 millones.
Le siguen el sector minero (US$ 14.409 millones), servicios globales y tecnología (US$ 5.604 millones), infraestructura (US$ 5.604 millones) e industria alimentaria (US$ 1.391 millones).
Analizado por el país de origen de los proyectos de inversión extranjera, Estados Unidos encabezó con el mayor monto, de US$ 19.090 millones. Después se destacó Dinamarca con US$ 11.307 millones, Reino Unido (US$ 7.658 millones), Canadá (US$ 7.361 millones), China (US$ 4.227 millones) y España (US$ 3.432 millones).
Más atrás se encuentran Brasil, Arabia Saudita, Italia y Francia.
En tanto, cinco de los siete países donde Chile tiene agregados de Inversión se ubican en el top 10 de mayores montos de origen de inversión en la cartera de InvestChile.

Desafíos a futuro
Flores, quien asumió en 2022 tras ser nombrada por el Presidente Gabriel Boric, recordó que este año es el décimo aniversario de InvestChile -que reemplazó al Comité de Inversiones Extranjeras- y que la trayectoria de la cartera de la agencia se ha mantenido positiva desde su creación.
Para el próximo período y el nuevo gobierno que iniciará en marzo, indicó que las oportunidades de inversión vienen de la mano de las ventajas competitivas que el país posee. No obstante, cuenta con el desafío de lograr la articulación y gestión necesarias para impulsar la materialización de los proyectos de inversión que se encuentran en la cartera.
Además, advirtió que la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad) prevé que la economía global crezca 2,7% en 2026, por debajo del promedio previo a la pandemia y que el año pasado cerró como el tercero consecutivo con caída de los flujos totales de IED en el mundo.
Lo que apunta a que las perspectivas son “sumamente frágiles”, dijo Flores, quien también apuntó a que las tensiones geopolíticas, la implementación de medidas y políticas proteccionistas y las estrechas condiciones de financiamiento hacen que deslocalizar operaciones sea difícil, caro y riesgoso para los inversionistas internacionales.
“Por lo tanto, lograr que parte de los flujos globales de inversión escojan a Chile como destino de inversión representa un gran desafío, que nos llama a seguir fortaleciendo nuestra competitividad y clima de inversión”, enfatizó.