El cierre del año 2025 marcó un respiro en el aumento del costo de la vida de los chilenos.
En diciembre, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una caída mensual de 0,2%, mayor a la anticipada por los expertos, con lo que la inflación acumulada para todo el año se ubicó en 3,5%, algo por debajo de lo pronosticado por el Banco Central.
Según explicó en dicha oportunidad el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en el lapso destacaron las disminuciones en las divisiones de vestuario y calzado, así como la de alimentos y bebidas no alcohólicas, y el aumento de la división de restaurantes y alojamiento.
En el período, la contención en el encarecimiento de los productos en el país se sintió en todos los segmentos de ingresos de la población, pero en el acumulado del año en su conjunto el grupo más vulnerable cerró con un alza mayor que el resto.
Así lo muestra un informe elaborado por el Centro de Investigación en Empresa y Sociedad de la Universidad del Desarrollo (CIES UDD), que calculó que el primer quintil -que agrupa al 10% de menores ingresos del país- anotó una variación mensual del IPC de -0,23%, siendo la baja más pronunciada entre los cinco grupos analizados.
En el otro extremo, el quinto quintil (o el 20% de más altos ingresos) anotó una baja de su inflación en el mes de 0,16%, siendo la más acotada entre sus pares.
Ahora, en la mirada anual, el primer quintil acumuló un alza de precios general de 3,6%, siendo la más alta junto al segundo quintil. En cambio, el grupo de más altas rentas tuvo el IPC acumulado más bajo, con un 3,3% entre enero y diciembre del 2025.
El director del CIES de la UDD, Víctor Martínez, explica que la principal incidencia negativa del mes provino de la división de Vestuario y Calzado, que tiene un peso muy parecido en las canastas de todos los quintiles. La segunda mayor incidencia fue Alimentos y Bebidas No Alcohólicas, que pesa más del doble en la canasta del primer quintil que en la del quinto. Al mismo tiempo, agrega, en diciembre cayeron 7 de las 13 divisiones, incluyendo Transporte y Servicios Financieros, que tienen mayor ponderación en los quintiles de mayores ingresos, lo que ayudó a equilibrar el resultado entre grupos.
"El mayor aumento anual del quintil uno se explica principalmente por la incidencia de Vivienda y Servicios Básicos y Alimentos y Bebidas No Alcohólicas, ambas divisiones con mayor ponderación en la canasta de los quintiles de menores ingresos. Cabe destacar que, al inicio del año (enero), la variación anual se mantenía equilibrada entre quintiles; sin embargo, los aumentos en los precios de los alimentos a lo largo del año, sumados a la persistencia del alza en doce meses de vivienda y servicios básicos, terminaron por ampliar la brecha, cerrando el año con una diferencia de 0,3 puntos porcentuales en la variación anual", complementa el economista.