El tercer incumplimiento consecutivo de la meta fiscal en 2025 continúa generando reacciones del mercado, luego de que Hacienda anunciara un recorte de gasto por US$ 921 millones para evitar que el déficit siga acrecentándose este año.
Uno de los actores que abordó el tema fue el banco Itaú. En un informe enviado a clientes, el banco de capitales brasileños advierte de una "recaída" fiscal durante el año pasado.
El documento elaborado por los economistas Andrés Pérez, Vittorio Peretti, Andrea Tellechea e Ignacio Martínez, plantea que 2025 fue otro "año para el olvido" para la situación de las arcas del Estado, debido a "decepcionantes" ingresos y un crecimiento del gasto "mayor a lo esperado" que explicaron un déficit fiscal que alcanzó el 2,8% del PIB, misma cifra que el 2024 "a pesar de los elevados precios del cobre".
"El déficit estructural, a ser confirmado a mediados de febrero, probablemente se acercó al 3% del PIB, muy por encima del objetido de 2,2%, sugiriendo que la política fiscal ha sido sustancialmente más expansiva que lo anticipado, contribuyendo a un tercer fallo consecutivo y erosionando el marco fiscal institucional", enfatiza el documento.
Otro foco del reporte es que el Fisco gastó más de lo previsto el año pasado, ya que los desembolsos totales del Gobierno Central se expandieron un 3,5%, muy por encima de la proyección más reciente del Ejecutivo, de un 2,6%.
"Esperábamos que el gasto en capital se contrajera hacia finales del año para facilitar el cumplimiento de la meta de gasto, pero aquello no se materialización, inclusive en el contexto de un críticamente bajo balance de liquidez en efectivo", agregan los especialistas.
Asimismo, Itaú advierte que los activos líquidos del Tesoro Público cerraron el 2025 en su nivel más bajo en los últimos 15 años, totalizando US$ 46 millones: "No hay plata", parte señalando este apartado del reporte, agregando que el monto depositado en los fondos soberanos se mantuvo en niveles similares al 2024 (4,2% del PIB).
De hecho, recuerda que los "Otros activos del Tesoro Público" se ubicaron en 2024 en US$ 419 millones, mientras que un año antes ascendían a US$ 525 millones y US$ 3.925 millones en 2022.
Panorama para este año
Ahora, de cara al 2026, el reporte anticipa que la consolidación fiscal se "retomará", principalmente de la mano de una recuperación de los ingresos, apoyada por los "elevados" precios del cobre, además de los recortes de gasto implementados por la administración que asumirá el 11 de marzo.
Así, prevé un déficit efectivo de 1,3% del PIB este año, mejor que el 2,8% con el que cerró el ejercicio pasado.
"La cadena de déficits estructurales por sobre la meta, en ausencia de un shock significativo para la economía chilena, es un signo de preocupación, sugiriendo que a pesar de las alertas tempranas del Consejo Fiscal Autónomo y agentes del mercado, el marco fiscal institucional ha sido incapaz de detener el deterioro", cierra el documento.
Sin embargo, Itaú advierte la existencia de dos riesgos que podrían complicar la mejoría en la situación de las arcas del Estado.
El primero es que los ingresos tributarios no mineros cerraron el año en cerca de un 0,5% por debajo de lo proyectado, lo que sugiere que podría ser "desafiante" cumplir las estimaciones para el 2026. Aunque por otra parte, plantea que si se mantienen los altos precios del cobre y se consolida el repunte del valor del litio, los ingresos del Estado podrían crecer en torno a 1%-1,5% del PIB el próximo año, reduciendo las necesidades de financiamiento y ayudando a recomponer los ahorros del Estado, dice Itaú.
"Por el lado del gasto, la administración entrante busca implementar un amplio y bienvenido ajuste de gasto", agrega el banco.