Mientras que la actualización de la metodología y la disminución en la pobreza desde un 20,5% a 17,3% fue celebrado por los expertos, también pusieron énfasis en que aún quedan tareas en la materia.
La integrante de la comisión asesora e investigadora de Libertad y Desarrollo, Paulina Henoch, destacó que la nueva metodología refleja que la pobreza es tres veces mayor a la registrada con el esquema anterior y que la tendencia de la pobreza es a la baja, especialmente respecto a 2017, prepandemia y estallido social.
Además, hizo hincapié en la reducción de 17% que tuvieron los ingresos laborales del 10% de la población.
“Nos preocupa porque queremos que la superación de la pobreza sea sostenible en el tiempo. Que si bien existe un grupo que enfrentan mayores barreras para la superación, que las políticas busquen que la salida de la pobreza sea de forma duradera y el desarrollo de capacidades”, indicó.
En la misma línea, el director del Centro de Políticas Públicas UC, Ignacio Irarrázaval, advirtió acerca del estancamiento de los ingresos autónomos de los primeros dos deciles -los más vulnerables de la población-, que ni siquiera alcanzan los umbrales de 2017 en términos reales.
“El desafío para la política social a futuro debe ser continuar siendo focalizada, porque la focalización de los subsidios monetarios, lo que explica la disminución de la pobreza. Pero debe concentrarse con una mirada de mediano plazo con mucha fuerza en mejorar la participación laboral de los primeros deciles”, dijo.
En tanto, el investigador del Centro de Estudios Públicos (CEP), Gabriel Ugarte, resaltó la relación entre la pobreza y la contracción del mercado laboral.
“El mayor desafío que tiene este gobierno entrante es cómo mejorar este mercado laboral, cómo potenciarlo y que esta mejora que hoy día vemos en pobreza, que se debe a los subsidios, en el futuro se pueda mantener o incluso mejorar aún más”, señaló.
También puntualizó que cerca de un cuarto de niños en Chile vive en carencia por ingreso, siendo el grupo de la población con mayor tasa de pobreza.
“Ese es un desafío que no podemos olvidar, especialmente en un contexto donde los mayores desembolsos o los mayores focos de la política social no han estado particularmente en este grupo”, indicó.
La directora de la Escuela de Gobierno de la Universidad Católica, Andrea Repetto, indicó que mientras que Chile entrega pocas transferencias monetarias en comparación a la OCDE, lo que sí ha cambiado en los últimos años es la entrega de la Pensión Garantizada Universal (PGU).
“Quizá el primer grupo sea compuesto por adultos mayores que dejaron de trabajar y quizás eso no es necesariamente malo y que están recibiendo apoyo del Estado y por eso para ese grupo es muy importante este acceso”, expresó.