Son el alma de la casa y, para muchos, parte integrante del clan familiar. Según distintos estudios, entre el 72% y el 86% de los hogares chilenos tienen mascotas. Por eso no es de extrañar que cuando dejen esta existencia terrenal, sus dueños quieran darles una despedida digna y recordarlos, lo que se ha traducido en la construcción de varios crematorios de mascotas a lo largo del país.
En los últimos doce meses, han entrado a consulta de pertinencia siete centros, en lugares tan diversos como La Pintana, Temuco, Calama, San Felipe y Concepción. El último proyecto ingresado es “Bellas Almas”, en Vallenar, cuyo titular es Luis Felipe Salinas Gleisner, quien planea invertir US$ 55.000 en una instalación de 100 metros cuadrados, que incluye una sala de cremación y la recepción de los deudos.
Incluso, en Calama, se busca operar un crematorio móvil para estos seres queridos. Este artilugio consiste en “un vehículo con un horno incinerador incorporado y especializado”.
En la consulta ante el SEA, se dice que el objetivo de esta iniciativa es que “cuando fallezca su mascota, nos contacte y realizaremos la cremación de su mascota en su domicilio o en un lugar que prefiera, finalmente le entregaremos sus cenizas en una ánfora” para que el deudo “pueda despedirse de su mascota en la comodidad de su domicilio”.